Zona superior de la actual escalera de la calle de Gascos, en el entorno del Acueducto. / Kamarero
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El ascensor para salvar las escaleras de la calle Gascos, proyecto estrella de los presupuestos participativos, el más votado en 2018, parece un poco próximo después de que el Gobierno municipal aprobara ayer jueves el proyecto básico y de ejecución, dos meses después de que se aprobara en mayo pero ahora “refundido”.

Se mantiene la misma previsión presupuestaria, 119.229, 27 euros, aunque el lunes de esta misma semana, el equipo de Gobierno municipal, al informar del estado de ejecución de los presupuestos participativos, indicaba otra cantidad, 124.414,12 euros.

El primer teniente de alcalde, que ayer ejercía como primera autoridad de la ciudad, informó en rueda de prensa de que con este nuevo paso administrativo, y una vez que el proyecto cuenta ya con el visto bueno de la Comisión Territorial de Patrimonio Cultural, se iniciará en breve el procedimiento de licitación, que podría prolongarse unos meses.

“Vamos a intentar poder ejecutar en este año todo lo posible y ya está visto en Intervención que el crédito que no se gaste en este ejercicio se aplique al próximo”, aseguró el edil.

García recordó que el procedimiento de los presupuestos participativos es largo porque desde que en octubre de 2018 los vecinos eligieron en votación que este sería el primer proyecto de interés general a ejecutar en el municipio ha sido necesario tiempo “para acoplarlo al presupuesto municipal, que el pleno aprobase ese presupuesto, y no hay que ser muy bueno en memoria para recordar cómo transitó el año pasado ese trámite y una vez que se aprobó es requisito también un trámite de publicación y de información pública”.

Añadió que, al margen de la cuestión económica para determinar el crédito necesario para ejecutar esta obra, en este caso, al encontrarse en el entorno del Acueducto, ha sido necesaria la autorización del proyecto por parte de Patrimonio, aunque valoró “la diligencia de la Junta de Castilla y León, que es de agradecer”. A partir de ahora, el equipo de Gobierno que lidera la alcaldesa Clara Luquero confía en que “todo vaya bien y se pueda poner en marcha en este mismo año, teniendo en cuenta que el plazo de ejecución es de cuatro meses”, según García.

Curiosamente, la alcaldesa informó en mayo, cuando se aprobó el proyecto básico y de ejecución en un primer momento, que el plazo de ejecución era de ocho meses, aunque advirtió que no había podido preguntarle a la entonces concejala de Obras, Servicios e Infraestructuras, Paloma Maroto, que estaba ausente “porque al ver al documentación ese plazo me pareció excesivo”.

Características

Se trata de un ascensor urbano vertical que se situará junto al rellano de llegada de la escalera que resuelve actualmente la conexión entre la calle de Gascos y Vía Roma, sirviendo a su vez como zona de estancia y espera para la carga del ascensor sin interferir con el tráfico peatonal de la calle. En el proyecto de ejecución se desarrollará una propuesta de acabado dividiendo el elemento vertical que forma el cierre del ascensor en dos mitades, una superior realizada en una piel de vidrio laminado, transparente y con un menor impacto visual, y una segunda mitad inferior en la que se desarrolla un acabado mediante paneles de acero corté.

El pavimento de la calle de Gascos será modificado para favorecer el acceso hasta la nueva instalación por parte de personas con movilidad reducida, cambiando el actual de embordillado por una banda de acera realizada en hormigón semipulido desde la plaza de la Resolana hasta la llegada a su entorno y pavimento de adoquín prefabricado de hormigón para toda la zona del entorno de la escalera y el recorrido hasta el pié del futuro ascensor.

El ascensor contará con una cabina de dimensiones 1,40 por 1,60 metros y una capacidad para 12 personas.