La corporación ha celebrado un pleno extraordinario para debatir el proyecto de presupuestos de este año 2019. / Kamarero
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Nadie se ha salido del guión y el presupuesto municipal de este año ha pasado el principal escollo, el de la aprobación inicial por el pleno, tal y como estaba previsto desde que el Gobierno municipal socialista y Ciudadanos alcanzaran un acuerdo por el que las dos concejalas de este grupo se comprometían a facilitar el trámite con su abstención.

Como ha venido ocurriendo a lo largo de casi todo el mandato corporativo, el debate, en esta ocasión en sesión extraordinaria y después de un minuto de silencio por las víctimas del atentado de Madrid del 11 de marzo de 2004, ha retratado las posiciones de las cinco formaciones que integran la corporación, con reproches cruzados.

El resultado es que Segovia tendrá este año un presupuesto de 65.277.922 euros, un 2,84% más que el del ejercicio anterior, aunque será el menos inversor del mandato corporativo como ha recordado el concejal del Partido Popular Javier Encinas al portavoz socialista y concejal de Hacienda Jesús García Zamora.

Hay que tener en cuenta que el presupuesto tiene que someterse ahora a un plazo de quince días de exposición pública, tras el correspondiente anuncio en en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP), periodo en el que podrán presentarse alegaciones. Si no recibe reclamaciones quedará aprobado definitivamente pero, de lo contrario, el pleno debe resolverlas en el plazo de un mes, por lo que no entraría en vigor hasta bien adelantado abril.

La alcaldesa Clara Luquero, aunque consciente de que es un presupuesto a ejecutar en su mayor parte tras las elecciones municipales de mayo, con otra corporación, insiste en que “la ciudad sigue y el equipo de Gobierno saliente tiene que dejar organizadas las fiestas de la ciudad y tiene que tener unos presupuestos para seguir desarrollando proyectos como el del Centro de Innovación y Desarrollo Empresarial (CIDE), que no se acabará antes de las elecciones, se terminará en junio o julio y vendrán las empresas y tenemos que preparar el futuro”.

Luquero sostiene que “no podemos mirar con una visión partidista porque esté mayo a la vuelta de la esquina; mayos va a ver muchos afortunadamente porque vivimos en una sociedad democrática pero Segovia tiene que seguir hacia adelante y los proyectos de futuro tenemos que impulsarlos y liderarlos. No me cabe otra opción, por eso entiendo muy mal las lógicas partidistas de que como llegamos a este momento no puedo respaldar el presupuesto”.

“El 77% del presupuesto municipal del año 2019 se dirige directamente a satisfacer las necesidades de los segovianos y las segovianas a servicios públicos, programas y actividades y apoyo económico al tejido social”, afirma la alcaldesa que también agradece a Ciudadanos “su compromiso en facilitar la aprobación de los presupuestos de este año 2019. Sin duda, un acto de responsabilidad política pensando más en el futuro de nuestros conciudadanos que en las citas electorales próximas.

Ciudadanos

Argumentos similares ha mantenido ante el pleno la portavoz de Ciudadanos, María José García Orejana, quien también reconoce desencuentros con los socialistas hasta el pleno de febrero pero añade que su grupo tenía dos opciones o criticar o trabajar por la ciudad. Asegura que ha obtenido la información, y por lo tanto las garantías que reclamaba, sobre el CIDE y por eso respalda la terminación del edificio como una inversión de futuro para la ciudad, por las oportunidades que puede generar en el ámbito empresarial.

Desde PP, Centrados e IU se preguntan si Ciudadanos tiene información privilegiada y, por ejemplo, Encinas repite que ni hay compromisos por escrito de las empresas interesadas en el CIDE ni un plan de viabilidad.

García Orejana, junto a los socialistas, defiende también los presupuestos participativos, mientras que el resto de la oposición insiste en que necesitan otra formulación para ser representativos porque “dejan mucho que desear”, en palabras del portavoz económico del Grupo Popular.

Otros análisis

Desde el principal grupo de la oposición, Encinas ha insistido en lo que considera un “colchón” excesivo en la previsión de gasto de Personal.

Indica, además, “incumplimientos” del acuerdo de 2018 entre PSOE y Ciudadanos, como la calle de San Agustín, el Teatro Cervantes, un plan integral de los polígonos… y destaca el escaso carácter inversor del presupuesto mientras los segovianos “soportan alta presión fiscal”.

El portavoz de Centrados en Segovia, Cosme Aranguren, al analizar el presupuesto en clave de inversiones, señala que únicamente se destinan 336.000 euros a proyectos no comprometidos del año anterior, ya que el resto: finalización del CIDE, cofinanciación de la restauración de un tramo de la Muralla, presupuestos participativos, son iniciativas anunciadas y acordadas en 2018.

Desde Izquierda Unida, Ángel Galindo, afirma que, a la vista del resultado, PSOE y Cs se podían haber ahorrado “el teatro y la sobreactuación” de meses anteriores en los que la portavoz de la formación naranja, María José García Orejana, llegó a decir que la alcaldesa “no tiene palabra”.

Por otro lado, cuestiona varios puntos del acuerdo presupuestario entre el equipo de Gobierno y Ciudadanos y señala la “inexistencia” de los proyectos para ejecutar las actuaciones resultantes de los presupuestos participativos.