Los restaurantes y bares quieren ser espacios para la convivencia alejados de cualquier elemento de contaminación acústica.. / NEREA LLORENTE
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Disfrutar de un buen menú en un restaurante, o de un aperitivo en un bar, a veces no es sólo cuestión de la calidad en los productos o de un buen servicio.  El carácter latino hace que el elevado tono de voz en las conversaciones, el sonido de la máquina del café o el volumen del televisor o la radio impiden que comensales y clientes puedan disfrutar de una agradable velada, más aún si padecen algún tipo de deficiencia auditiva.

Conscientes de este problema, la Asociación ‘Oir es Clave’/AG Bell International  ha creado una plataforma contra la contaminación acústica dirigida a los establecimientos hosteleros a la que ha decidido integrarse la Agrupación Industrial de Hosteleros Segovianos (AIHS) en virtud de un acuerdo firmado por el director general de AG Bell International Svante Borjesson y el presidente de la AIHS Cándido López Cuerdo.

El objetivo de la plataforma ‘Comer sin ruido’ es mejorar el confort acústico del establecimiento, aumentando el bienestar de los clientes, así como fomentar entre los críticos gastronómicos y periodistas especializados a que incorporen esta variable en sus valoraciones y críticas de restauración.

Los restaurantes interesados en registrarse en esta campaña deben cumplir al menos tres de los criterios marcados por la organización, tales como aislamiento del ruido de la calle, acondicionamiento acústico del local, medidas contra el ruido de los electrodomésticos, separación entre mesas, uso no simultáneo de aparatos audiovisuales y responsabilidad del personal a la hora de velar por el confort acústico del local.

La lucha contra el ruido es uno de los objetivos prioritarios de la AIHS, que ha firmado un convenio con la empresa especializada Absotec para realizar el acondicionamiento acústico de algunos locales emblemáticos de la capital como los restaurantes José María, El Secreto de San Clemente o Las Tres BBB. Las soluciones fonoabsorbentes que aplica esta empresa son personalizadas para cada establecimiento, tal y como explican sus responsables Carlos del Pozo y David Llorente.

“En los restaurantes y espacios para la celebración de eventos se concentra mucho ruido y reverberación, que hace que la experiencia en ellos a veces no sea todo lo agradable que sus propietarios y usuarios desearían –explican-. Los locales que si están sensibilizados optan por el acondicionamiento acústico de sus diferentes espacios, y es un valor añadido que los clientes agradecen”.