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Mientras el esqueleto del ansiado edificio de Justicia languidece en el barrio de Ciudad y Tierra a la espera de que las máquinas vuelvan a trabajar, las necesidades de infraestructuras de la administración judicial en la provincia no paran, y exigen nuevos y mejores espacios en los que magistrados, jueces, fiscales y funcionarios puedan trabajar.

En mayo de 2020, Segovia contará con un segundo juzgado de lo Penal que si bien supondrá un alivio para la carga de trabajo de esta sección y una mayor agilidad en la gestión de las causas penales, genera un serio problema a la hora de su ubicación. El Ministerio de Justicia ha optado por llevar a cabo una profunda reforma de la sede de la Audiencia Provincial, en el vetusto Palacio de Justicia de la calle de San Agustín, con el fin de “estirar” hasta el límite las ya exiguas posibilidades de adaptación del inmueble.

El presidente de la Audiencia Provincial, Ignacio Pando Echevarría, señala que el  inmueble ubicado en la calle Fernán González, que actualmente acoge el juzgado número 1 de lo Penal, reformará sus instalaciones para reunir en el mismo edificio los dos juzgados, decisión que valora como “coherente”, pero que obliga a sacar de ese edificio el juzgado de primera instancia e Instrucción número 6.

Para ello el proyecto que manejan los servicios de arquitectura del Ministerio contempla el acondicionamiento de la segunda planta del Palacio de Justicia, que actualmente ocupa la residencia del Fiscal Jefe de la Audiencia, así como parte de la vivienda del presidente de la Audiencia Provincial,  donde se ubicarán oficinas para dar servicio a los juzgados  2 y 6.

También la planta baja del edificio sufrirá reformas por el ‘efecto dominó’ de la remodelación- Así, la planta baja del edificio servirá para recuperar  la antigua sala de vistas, y la escalera de comunicación con la que fuera casa del fiscal va a tener una entrada directa, lo que obligará a reacondicionar el acceso y a cambiar el ascensor, ya bastante obsoleto, según explicó Pando.

Las previsiones del ministerio señalan que las obras no comenzarán al menos hasta noviembre, ya que la redacción del proyecto no estará concluida hasta septiembre y posteriormente deberá ser licitado para su ejecución, con un presupuesto que se cifra en torno a los 100.000 euros.

Pando señala que la entrada en vigor del segundo juzgado de lo Penal permite tener un margen para el desarrollo de las obras, aunque en este caso el horizonte final está marcado por la fecha prevista, que será a finales de mayo. Asimismo, reconoció que durante los meses que  dure la obra  las incomodidades  “serán muchas, pero es algo que hay que asumir, como en toda obra”.

Para el presidente de la Audiencia, esta obra supone “terminar de exprimir las posibilidades del Palacio de Justicia”, y no ocultó su decepción por la situación de paralización de las obras de la nueva sede judicial, enquistadas desde 2007. “La sensación es de frustración, porque son avatares de los que no puedes echar la culpa a nadie, si acaso al sistema”, asegura el magistrado. “Primero llegó la crisis, después se adjudica la obra y la empresa entra en concurso de acreedores , y la que le sustituye también –señala-. En circunstancias normales es un edificio que tendría que estar terminado y que no es así  por un problema de atribución de los concursos públicos que admiten bajas temerarias y empresas que no tienen las condiciones para sacar las obras adelante; y solo cabe esperar que se resuelva lo antes posible, que no haya recursos y que la obra comience otra vez”.

Pero Pando no es especialmente optimista, y recuerda que lo que hay construido “solo es el 12 por ciento del proyecto total, lo cual es empezar de nuevo, y otros dos o tres años no nos los quita nadie”.

En el ámbito de la gestión de la Justicia, el segundo juzgado de lo Penal supondrá más trabajo, pero a la vez una mayor agilización de los asuntos penales que llegan a la Audiencia Provincial. Sobre este aspecto, Pando manifestó que el refuerzo que se puso en marcha hace dos o tres años supuso una mejora “espectacular” que ha permitido a la Audiencia poner al día la ‘ratio’ de asuntos con respecto a la media nacional. Pese a ello,  indicó que el problema se plantea en cuanto a las ejecutorias de las sentencias porque “cuantas más sentencias, más hay que ejecutar, y eso es algo que no se valora, porque de nada sirve hacer sentencias si no se llevan a efecto”.

En el ‘desiderata’ de la Audiencia Provincial para los próximos años se sitúa la creación de la cuarta plaza de magistrado en la Audiencia, ya que “cumplimos todos los requisitos y tenemos la carga de trabajo suficiente para cuatro magistrados, y por mucho que nos esforcemos acumulamos retrasos, lo que es una  pena porque pueden resolverse”.

el calor, enemigo a batir

La primera ola de calor del verano  reavivó un problema casi endémico en el Palacio de Justicia como es el de las elevadas temperaturas que el personal que trabaja en este edificio deben de soportar en días en los que el mercurio se sitúa en valores dentro de los despachos que son difícilmente soportables, y que ha generado las airadas protestas de los funcionarios ante esta situación.

El presidente de la Audiencia suscribe las protestas de los funcionarios y asegura que el calor hace que se trabaje en “condiciones insalubres que no deberían permitirse”.  “Llevamos solicitando la instalación de un sistema de climatización varios años, y la respuesta del Ministerio fue la instalación de un sistema de ventilación forzada que como tiene la toma de aire en una pared, en verano le da el sol y en invierno el frío, por lo que es escasamente operativa y no se ha utilizado nunca”, explica Pando.

Los ventiladores y los sistemas de aire acondicionado portátiles son los sistemas de urgencia con los que se palía la cálida sensación térmica, que afecta de forma especial en la sala de vistas y en la sección civil, pero Pando  asegura desconocer porqué no se atiende la petición del aire acondicionado. “Quienes sabemos  el calor que hace aquí somos nosotros, y no desde el Ministerio que asegura que en Segovia no hace falta aire acondicionado, que fue la respuesta literal a nuestra petición”.