El obispo de Segovia, con los sacerdotes que celebraron sus bodas. / m. galindo
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El obispo de Segovia César Franco, ha invitado al clero diocesano a mantener la «juventud» de su ministerio sacerdotal a través de la fidelidad en la santidad y el celo apostólico para acercarse a «aquellos que nos esperan en un mundo que no conoce a Cristo».

Así lo manifestó en la homilía de la solemne eucaristía con la que los sacerdotes segovianos celebraron la festividad de San Juan de Ávila, patrón del clero español, que tuvo lugar en la iglesia del Seminario, en la que se conmemoraron las bodas de diamante, oro y plata de siete sacerdotes de la diócesis.

Monseñor Franco manifestó el valor del ministerio sacerdotal tomando como ejemplo la vida de los sacerdotes homenajeados, y señaló que cada uno de ellos «puede atestiguar su deseo de ser luz entre las gentes, ya que pese a nuestra pobreza e indignidad, el sacerdocio nos concede la gracia de ser mensajeros y testigos de Cristo».

Asimismo, indicó que el orden sacerdotal es «ministerio del espíritu», ya que se realiza con «el espíriu de Cristo, y si no lo realizamos así somos infecundos y vanos».

Antes de la homilía, los sacerdotes que celebraban su aniversario renovaron sus promesas sacerdotales ante el obispo. De este modo, Alfio Ayuso, Miguel Domingo y Mariano de Santos —ordenados en 1959—, Alberto García y Félix Arribas —ordenados en 1969— y Alfonso Águeda y Slawomir Harasimowicz- ordenados en 1994- rubricaron ante sus familiares y compañeros de la diócesis que llenaron la iglesia del Seminario su compromiso.

Tras la diócesis, los sacerdotes celebraron un almuerzo de hermandad en la Casa de Espiritualidad ‘San Frutos’.