Los miembros del Mester con sus placas, junto a la alcaldesa. / Nerea Llorente
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Cincuenta años de música, de tradición y de entrega a una pasión han tenido la recompensa más grande posible para quienes han dedicado gran parte de su vida a avivar la llama de la cultura de una tierra, y que no es otra que la del reconocimiento de los propios, el de la ciudad donde empezó todo y donde todavía nada ha acabado. El folclore castellano volvió a tomar el centro de Segovia para celebrar, todos, el nombramiento como Hijos Predilectos e Hija Adoptiva de la Ciudad de los miembros del Nuevo Mester de Juglaría.

Rafael San Frutos Martín, Francisco García Bermejo, Luis Antonio Martín Díez, Fernando Ortiz de Frutos y Llanos Monreal Montoya son ya hijos ilustres de Segovia. Un reconocimiento que va mucho más allá de lo político y lo institucional, como se dejó sentir ayer. Bajo un cielo completamente despejado y un sol animoso que completó el ideal de una mañana festiva, centenares de personas se congregaron en la Plaza Mayor para celebrar la tradición y ser partícipes de los aplausos, los vítores y del respetuoso homenaje brindado a quienes en tantas ocasiones han formado parte de los recuerdos de su público.

«El Mester es el alma de Segovia. Es el alma de Castilla. Son nuestras raíces puestas de pie y convertidas en música», iniciaba su discurso de reconocimiento la alcaldesa Clara Luquero. Lo hacía sobre el escenario instalado frente al Ayuntamiento, acompañada por los cinco homenajeados y por la corporación municipal al completo, como muestra de la unanimidad que posibilitó el acuerdo para reconocer al Nuevo Mester de Jugaría en el pleno celebrado el pasado 1 de marzo.

En una intervención en la emoción pudo con la alcaldesa, con los protagonistas y con sus familiares de entre el público, la edil puso en valor la importancia de la obra del Nuevo Mester como protectora del patrimonio. «Habéis hecho que nuestro legado sea de todos los que alguna vez se han emocionado con vosotros, porque el arte no sabe de fronteras. Habéis recibido y cuidado la herencia de nuestro pasado y la habéis convertido en un lenguaje universal: un lenguaje de fiesta, de alegría, de esperanza reconocible por todos. Un lenguaje universal como nuestro patrimonio, porque vosotros sois también patrimonio inmaterial de Segovia», expresó Clara Luquero.

Uno a uno, los integrantes del grupo de folk castellano fueron recogiendo las placas que los reconocían como Hijos Predilectos e Hija Adoptiva de la ciudad, con sentidas palabras de agradecimiento al público y a la corporación, a la que de paso pidieron que «no discutan tanto».

LA MÚSICA, PROTAGONISTA

Tras el acto formal del nombramiento, se sucedieron las interpretaciones de distintas bandas y formaciones folcóricas «hijas y seguidoras del Nuevo Mester de Juglaría», las cuales realizaron su particular homenaje a la agrupación y brindaron a los segovianos y turistas una muestra del folclore musical castellano.

La ‘Ronda Segoviana’, ‘La Órdiga’, ‘Free Folk’ y el ‘Grupo de Danzas La Esteva’ interpretaron varias piezas, en una celebración que culminó con una breve actuación del Nuevo Mester de Juglaría.