Los turistas llenan Segovia ya casi todo el año./NEREA LLORENTE
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“Los turistas vienen, se quedan, les gusta y lo recomiendan”. En una frase, el director general de Turismo Javier Ramírez resumió el cada vez más creciente auge del turismo en Castilla y León, que ha aumentado en los últimos cuatro años un 35,50 por ciento el número de visitantes a la región hasta alcanzar los 8,5 millones, y ha generado en 2018 un impacto económico evaluado en 2.000 millones de euros.

Ramírez se desplazó ayer a Segovia para dar los detalles del estudio sobre la demanda turística en Castilla y León, en el que se analizan los datos recogidos por su departamento en los últimos cuatro años para significar la positiva evolución del sector en la región, así como para trazar las líneas de trabajo de los próximos años basándose en el análisis socioeconómico del turista que llega a la región.

El director general, acompañado por la diputada de Prodestur de la Diputación de Segovia Magdalena Rodríguez y el delegado territorial de la Junta Javier López-Escobar, señaló que el estudio dibuja el perfil tipo del turista que visita la región como el de una mujer de entre 35 y 44 años con estudios universitarios, que trabaja por cuenta ajena y viaja en su coche para visitar la región atraída por la oferta turística, cultural y patrimonial.

Los datos del informe corroboran este perfil, ya que el pasado año, un 53,3 por ciento de los turistas que eligieron Castilla y León fueron mujeres y el 46,7 por ciento hombres, y la principal forma de desplazamiento fue, en un 73 por ciento de los casos, el vehículo propio, mientras que las motivaciones para elegir esta comunidad son hacer un recorrido turístico (35,2 %) o las vacaciones (24,4 %).

En cuanto al perfil socioeconómico de los turistas, atendiendo al nivel de estudios, destaca que el 54,7 por ciento cuenta con estudios universitarios y, en relación a su situación laboral, el 59,5 por ciento son trabajadores por cuenta ajena.

Respecto a la edad, el grupo mayoritario, con el 25,6 por ciento, pertenece al segmento de entre 35 y 44 años, igualados prácticamente con quienes tienen entre 25 y 34 años (el 24,5 %).

Ramírez valoró de forma especial el apartado del grado de satisfacción del turista, que a su juicio tiene que ver con la “calidad” de la oferta, ya que valoran con 7,81 su estancia y con 7,31 puntos sobre 10 su intención de volver a visitar la Comunidad en los próximos 12 meses, además, dan un 9,18 a la posibilidad de recomendar el destino a sus amigos y familiares.

El director de Turismo recordó que Castilla y León cerró 2018 con 8,4 millones de viajeros, el 3,5 por ciento más que en 2017, y cerca de 14,3 millones de pernoctaciones, lo que supone crecimiento próximo 35,6 por ciento, con un 72 por ciento que repitió visita a la Comunidad.

León fue la provincia de Castilla y León que más viajeros recibió en 2018, con cerca de 1,5 millones, es decir, casi un 40 por ciento más que en 2014; seguida de Burgos con más de 1,4 millones y un crecimiento cercano al 29 por ciento, no obstante, la provincia que más ha crecido en ese periodo fue Ávila, con un 60 por ciento más de turistas hasta llegar a los 937.000.

En cuanto al número de pernoctaciones, Salamanca se situó a la cabeza con unos 2,6 millones con Palencia en el otro extremo con 731.994, mientras que el mayor crecimiento fue también el de Ávila, con un 56,8 por ciento más en cuatro años.

Ramírez ha destacado el incremento de un 44 por ciento en los últimos cuatro de los turistas internacionales, superando 1,9 millones de viajeros en 2018, que ha calificado de “una cifra histórica de crecimiento”.

Burgos fue la provincia con más visitantes extranjeros con 535.400 y un incremento del 41,8% respecto a 2014, sin embargo, aunque el mayor crecimiento lo registró Palencia, con un 77 por ciento y 107.400 turistas de otros países.

En cuanto a la procedencia, de los 8,4 millones, 6,5 fueron españoles y 1,9 extranjeros; y de los nacionales el 27,7 por ciento, procedión de la Comunidad de Madrid, el 14,4 de Castilla y León y algo más del 8 por ciento de Andalucía, seguidos de Cataluña, País Vasco y Galicia; mientras que Baleares, Ceuta y Melilla son las provincias que menos visitantes aportan del país.

En el caso de los internacionales, los franceses se situaron a la cabeza aportando cerca del 18 por ciento, Reino Unido el 12 por ciento y Portugal y Alemania algo más del 9 por ciento cada una, seguidos de los turistas del Benelux y Estados Unidos, con en torno a un 7 por ciento.

En cuanto al impacto económico del turismo en la Comunidad, ascendió a 2.000 millones en 2018, un 10 por ciento más que el año anterior, y el mismo porcentaje que ha aumentado el empleo asociado al sector, ha concluido Ramírez