El IES María Moliner desarrolla numerosas actividades que fomentan en los alumnos el respeto, como la Semana Solidaria a la que pertenece la imagen. / KAMARERO
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Un grupo de 16 estudiantes de primero de Bachillerato del Instituto de Educación Secundaria ‘María Moliner’ de Segovia ha sido distinguido por la Junta de Castilla y León con el Premio a la Convivencia entre el Alumnado por el proyecto denominado ‘Hermano mayor’. El instituto segoviano ha sido premiado en la modalidad correspondiente al alumnado escolarizado en centros educativos sostenidos con fondos públicos que imparten enseñanzas regladas correspondientes a ESO, Bachillerato o FP.

El Boletín Oficial de Castilla y León ha publicado la orden de la Consejería de Educación por la que se resuelven estos premios en el curso 2018-2019. En total, se conceden cuatro premios en las dos modalidades convocadas: dos reconocimientos para los alumnos de Infantil y Primaria y dos para los de Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional.

Estos galardones tienen como finalidad reconocer, de forma individual o colectiva, aquellas actuaciones del alumnado relacionadas con la mejora de la convivencia en los centros educativos sostenidos con fondos públicos de Castilla y León y, en especial, con la ayuda entre iguales y la mediación entre los estudiantes.

Los ‘hermanos mayores’

Los 16 estudiantes de primero de Bachillerato premiados en el instituto ‘María Moliner’ son protagonistas del programa ‘Hermano mayor’ que es una actividad del equipo de convivencia que desarrolla de forma más individual y personalizada la figura del alumno ayudante, presente durante la Educación Secundaria Obligatoria.
Estos alumnos de Bachillerato se ofrecen de forma voluntaria para ayudar a sus compañeros de 1º y 2º de la ESO que se encuentran en diferentes situaciones, ya sea porque acaban de llegar al instituto, porque tienen dificultades de integración, problemas académicos, de aislamiento o porque se encuentran algo perdidos o confundidos en los primeros cursos en el centro. De tal forma que los ‘hermanos mayores’ se convierten en referente de los alumnos menores que les han asignado, les ayudan a resolver conflictos de forma pacífica, les sirven de apoyo y están siempre disponibles cuando se les requiere, con discreción, respeto y poniéndose en todo momento en el lugar del otro.

Las principales funciones de estos alumnos tutores voluntarios son saber escuchar, reforzar la autoestima y favorecer la integración con los compañeros. Para realizar estas tareas cuentan con el apoyo del equipo de convivencia del instituto que cada mes se reúne con ellos para valorar las actuaciones que llevan a cabo y prestar ayuda si es necesario.

En Castilla y León, las actuaciones de convivencia escolar han contado, desde sus inicios, con una intensa implicación de los alumnos. De otra forma no habría sido posible iniciar medidas tan innovadoras como las actuaciones de ayuda y de mediación entre los estudiantes, impulsando, con ello, la prevención y resolución de conflictos, según señala la Junta en una nota de prensa.