La figura del diablillo se ha convertido en otro foco de atracción para los turistas que visitan Segovia. / Kamarero
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El equipo de Gobierno municipal quiere dar mayor protagonismo, especialmente por la noche, a la escultura ‘Aqvaedvcti Artifex’, la imagen de un diablo que evoca la Leyenda del Acueducto desde la zona superior de la calle de San Juan, iluminándola con un foco que, de ser autorizado, estaría colocado en una de las farolas de esta céntrica vía.

Así lo ha confirmado la concejala de Patrimonio Histórico y Turismo, Claudia de Santos, a El Adelantado, y ha añadido que en este momento la propuesta está ya en manos de la ponencia técnica de la Comisión Territorial de Patrimonio Cultural de la Junta en Segovia, que tendrá que emitir un informe.

De Santos confía en que esta Comisión pueda autorizar la instalación del foco a finales de este mismo mes de abril. Fuentes de la Delegación Territorial de la Junta en Segovia han indicado por su parte que la semana que viene está prevista una reunión de este órgano que vela por el patrimonio cultural y es casi seguro que se abordará este asunto.

Desde enero

La escultura del diablo, obra del artista José Antonio Abella, fue colocada el pasado mes de enero, a la finalización de las obras de urbanización integral que el Ayuntamiento ejecutó en la calle de San Juan.

La alcaldesa, Clara Luquero, y la concejala de Turismo, sostienen que la finalidad de este diablo es doble; por un lado, evocar una leyenda “que forma parte del patrimonio inmaterial de la ciudad”, sostienen, y por otra conseguir una ruta turística alternativa por el recinto amurallado a la habitual de la Calle Real.

Precisamente, con ese último objetivo la campaña turística municipal para esta Semana Santa incluye la ruta ‘Del Diablillo a la Catedral’, un recorrido por el Barrio de los Caballeros.

Realizada en bronce y granito, la escultura tiene una altura de 1,70 metros y las dimensiones del sillar sobre el que se asienta es de 60 x 60 x 40 centímetros, dando la impresión de que sujeta con sus tenazas un sillar del monumento.

Además, Abella ha añadido un elemento de actualidad, un teléfono móvil con el que el propio diablo se está haciendo un autorretrato o frente a “su obra”, el Acueducto, según la leyenda.

La iniciativa topó con la oposición de un grupo de ciudadanos y la Asociación San Miguel y San Frutos recogió miles de firmas pidiendo que el Ayuntamiento diera marcha atrás con este proyecto.

Por otro lado, la Comisión Territorial de Patrimonio tuvo que intervenir porque el equipo de Gobierno instaló una cámara para controlar el acceso al recinto amurallado en la zona del diablillo pero anclada a la fachada de la Casa de las Cadenas, edificio con expediente BIC, por lo que el Gobierno municipal tuvo que retirarla y sujetarla a una de las farolas de la calle de San Juan.