Paseo en el puente de San Marcos
El puente derecho del ojo del puente permite ahora el paso de personas porque la tierra está elevada del cauce. / Kamarero
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El Gobierno municipal se ha comprometido a “estudiar propuestas encaminadas que el ojo derecho del puente de San Marcos —cegado y, por lo tanto, por el que no corre el agua del río Eresma en la actualidad— compatibilice el uso de camino con el de aliviadero del caudal a fin de contribuir al drenaje”.

Ese es el acuerdo que, a propuesta de la concejala de Patrimonio Histórico, Claudia de Santos, ha reemplazado a las tres medidas que ha defendido Izquierda Unida en el útimo pleno municipal.

El portavoz de la formación de izquierdas, Ángel Galindo, aunque reconoce “que se han hecho cosas” para evitar las inundaciones y, en consecuencia, los daños que afectan a la Real Casa de la Moneda de Segovia, se muestra partidario de estudiar “pequeñas intervenciones para ayudar a paliar” las situaciones generadas cuando se producen crecidas excepcionales del Eresma, partiendo de la premisa de que “el riesgo cero no existe”.

Una de las medidas que propone IU es mantener la colaboración entre instituciones con el objetivo de que, en los casos en los que el Pontón esté lleno y con acumulaciones de nieve en la montaña, este se desembalse a mayor ritmo para bajar el nivel y así dejar margen de laminación ante una posible crecida.

El propio Galindo reconoce que en 2018 sí se había producido una coordinación entre la Confederación Hidrográfica del Duero y el Ayuntamiento y finalmente ha accedido en el debate de su moción a retirar este acuerdo porque De Santos asegura que la colaboración es ahora estrecha y no tiene sentido.

También retiró otro acuerdo que instaba a estudiar y tomar en consideración recomendaciones expuestas en un estudio del Instituto Geográfico y Minero en relación al muro exterior de la Casa de la Moneda porque la edil del equipo de Gobierno considera que a nivel técnico se desaconseja aumentar la altura del muro, ya que el actual es operatico con crecidas superiores a los 80 metros cúbicos por segundo. “Si se superan los 100 “nos da igual tener muro que no tenerlo”, sostiene.

En este sentido, De Santos recuerda las diferentes actuaciones que se han llevado a cabo en los últimos años, especialmente a raíz de las inundaciones que se registraron en 2013 y 2014, y advierte que, como indica el informe del citado Instituto, el principal problema son las filtraciones, al encontrarse la Casa de la Moneda por debajo del nivel del cauce del río Eresma.

Señala la concejala que la única solución sería impermeabilizar todo el subsuelo de este histórico complejo industrial del siglo XVI pero añade que se trata de una obra inviable desde el punto de vista técnico y económico. “A día de hoy las recomendaciones del informe del Instituto Geológico y Minero están atendidas”, concluye.

En definitiva, con el voto unánime de toda la corporación, la única propuesta admitida ha sido la de estudiar actuaciones para reconvertir y hacer operativo el ojo derecho del puente de San Marcos —o puente de la Castellana, como parece que desde antiguo se denomina a esta infraestructura, según salió a relucir en el debate de la sesión plenaria celebrada el pasado viernes—, de manera que permita el paso del agua del río.

Galindo, aunque con dudas sobre las opciones sobre el muro, da por bueno el acuerdo y señala que hay varias alternativas para el puente si se accede a rebajar el relleno de tierra: desde una pasarela en lugar del camino peatonal a la posible compatibilidad de paseo y cauce en la zona del citado ojo derecho.