La calle del Puente de San Lorenzo, engalanada para la ocasión, se llena de público durante los días del mercado./ NEREA LLORENTE
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Sin apagarse aún los ecos del final de ‘Juego de Tronos’, la serie que ha recuperado el  gusto por la evocación histórica, el barrio de San Lorenzo viste de historia este fin de semana sus calles en la décima edición del Mercado Medieval del Arrabal, que  a lo largo del fin de semana permite a los visitantes retroceder unos siglos en el tiempo para disfrutar de lo que podría ser el ambiente del arrabal segoviano en su época más floreciente.

Un total de 72 comerciantes y artesanos procedentes de toda España se distribuyen estos días por la plaza de San Lorenzo y por la calle del Puente de San Lorenzo para mostrar al público sus especialidades, que van desde los perfumes y ambientadores hasta la marroquinería, pasando por los juguetes, la bisutería o los abalorios y amuletos de la suerte. No hay que olvidar tampoco el apartado gastronómico, y el mercado comprende también una serie de puestos en el que degustar queso, chorizo, pan de pueblo y exquisitos dulces y tartas horneadas por los maestros artesanos de la cocina.

Pero no sólo los puestos artesanos dan vida al mercado.  La música y las recreaciones teatrales de algunos usos y costumbres tradicionales de la época medieval  en clave de humor permiten al público adentrarse un poco más en el ambiente que este evento quiere evocar. Como siempre, los niños son uno de los grandes objetivos del mercado, que junto al atrio de la iglesia de San Lorenzo ha habilitado un espacio para juegos de ingenio y de mesa, así como atracciones con tracción motriz que hacen disfrutar a los más pequeños.

De igual modo, y a través de distintas pequeñas representaciones, se  evocan episodios de la vida cotidiana como ‘La justicia del Rey’, en la que se pone en escena la forma de pagar impuestos, ‘Los panaderos’, en donde se pueden ver el modo de elaborar el pan, o los ‘juglares’ que recorrían pueblos y ciudades con sus chanzas, acrobacias y magias.

El mercado tiene también su parte más oscura con la presentación de una colección de instrumentos con los que la justicia de la época castigaba de forma inhumana los delitos más sencillos. Así, pudieron verse instrumentos como la guillotina o la horca y otros de tortura como el potro o el ‘aplastacabezas’, cuyo uso dejamos a la imaginación del lector.

Todo este espectacular montaje llega de la mano  de Eventos Bayarri, que junto a la Asociación de Vecinos ‘La Parrilla’ ponen al servicio de los vecinos y ciudadanos este evento que tiene como objetivo poner en valor el propio patrimonio  histórico de la ciudad.

Alvaro Bayarri, responsable de la gestión del espectáculo, señaló que el barrio de San Lorenzo “ofrece el marco más idóneo para poder desarrollar este tipo de eventos, debido a la belleza de su plaza y a la peculiar estructura de las calles, que permite envolver al público en el ambiente medieval”.

La empresa, que desarrolla anualmente cerca de 35 eventos similares al del barrio segoviano, considera que el objetivo de estas iniciativas es “ofrecer al público una manera distinta de disfrutar de la artesanía y la gastronomía en un marco lúdico y divertido que les permite participar de experiencias que habitualmente no está acostumbrado a vivir”.

De este modo, el publico que participa en este tipo de espectáculos “disfruta y agradece todo lo que ponemos en sus manos”, explica Bayarri, porque no sólo encuentra productos que no encuentra normalmente en tiendas, con los que puede disfrutar de una experiencia distinta”.