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El concejal de Servicios Sociales, Andrés Torquemada, visitó la carpa de ACCEM en la plaza de San Martín. / KAMARERO
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21 de junio, Día Mundial del Refugiado. Unas horas antes circula por las redes sociales y por la herramienta de mensajería WhatsApp un mensaje que detalla las nacionalidades de las 630 personas rescatadas por el buque Aquarius y desembarcadas en el puerto de Valencia. Un mensaje xenófobo, de miedo y rechazo hacia una decisión solidaria por la que muchos españoles, también segovianos, están orgullosos pero que otros critican porque “no son refugiados y vienen a España a vivir bien a costa de los impuestos del resto”. Un mensaje con mentiras y medias verdades que asegura que ninguno de los rescatados procede de países en guerra, obviando los conflictos en Afganistán, Sudán del Sur o República Democrática del Congo, entre otros, o la miseria y la inseguridad de la que huyen la mayoría de africanos.

Día Mundial del Refugiado, entre la solidaridad y la xenofobia, una jornada que ha coincidido con la llegada del buque Aquarius a España y la razonable amplificación mediática sobre la cuestión de la inmigración y los solicitantes de asilo. Por ese motivo ha calado más este año las campañas desarrolladas por Cruz Roja y ACCEM, las dos organizaciones no gubernamentales que acogen en Segovia a refugiados, cerca de 200 entre las dos desde el año 2016, dentro de un programa del Ministerio de Empleo y Seguridad Social —desde hace unos días Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social—.

En la avenida del Acueducto, junto a la sede de Bankia, Cruz Roja instaló un punto informativo al mediodía en el que, entre otra información, las personas que se acercaron pudieron visionar y escuchar vídeos de poco más de un minuto como el testimonio de Mustafá, un sirio nacido en Damasco hace 19 años que huyó de la guerra “porque no quería ser soldado y matar gente”, que pasó miedo en un largo viaje que le llevó por Argelia y por la frontera montañosa de este país con Marruecos, plagada de militares, para acabar en un centro de Cruz Roja de la provincia de Córdoba donde ha aprendido castellano con bastante rapidez aunque en la maleta lleva la añoranza de familiares, amigos, su ciudad, la comida… Desde Cruz Roja quieren sensibilizar a la población con estos testimonios con los que consiguen visibilizar a refugiados, personas reales, valientes, que escapan de situaciones terribles.

Dirigida también a los más pequeños

Unos metros más arriba, en la plaza de San Martín, ACCEM instaló una carpa para desarrollar también durante esta jornada, de 11 a 15 horas y de 17 a 19.30 horas, una campaña similar orientada a toda la población, y con juegos para que los más pequeños entiendan lo que es el asilo y quienes son los refugiados. Además se dio lectura a un comunicado tanto por la mañana como por la tarde.