Las plantas cupresáceas son muy utilizadas como setos de jardín plantados en urbanizaciones, viviendas unifamiliares, colegios y parques. / G. A.
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No hay tregua ni descanso. La incidencia de la gripe ha bajado hasta prácticamente abandonar el umbral epidémico y han aumentado los casos de alergias a los pólenes sin que se haya producido un periodo de transición en los últimos días del invierno para los segovianos.
El rápido relevo ha venido provocado por las temperaturas suaves y los días secos que se han sucedido en los meses de febrero y marzo, recortando las posibilidades de circulación de los virus de la gripe y favoreciendo la polinización de las cupresáceas, árboles o arbustos como cipreses, sabina, enebro y plantas arizónicas utilizadas masivamente como seto y ornamentación de urbanizaciones.

La coincidencia de ambos procesos en el último mes ha creado confusión entre catarros, resfriados o incluso gripe con los síntomas de la alergia, según informa el Servicio Territorial de Sanidad, explicando que la mejor forma de diferenciarlos es por “la evolución que tienen”. Los resfriados y catarros no suelen durar más de 5 ó 7 días y se manifiestan junto con dolor de garganta y malestar general. Cuando se trata de alergia, el proceso se prolonga varias semanas, con una intensidad variable dependiendo de la cantidad de polen que haya en el ambiente.

Ciprés y arizónicas

En invierno, las plantas que generan más alergias son las del género Cupresáceas (cipreses y arizónicas) y su alergia se ve favorecida por las temperaturas suaves y la falta de lluvia como ha pasado este año durante los meses de febrero y marzo. Esta alergia es la tercera en incidencia en España, por detrás de las reacciones a las gramíneas y al olivo, y la segunda en Castilla y León, donde lideran las gramíneas.

El jefe del Servicio Territorial de Sanidad, César Montarelo Almarza, explica que “la alergia a cipreses y arizónicas ha aumentado exponencialmente en los últimos años y cada vez hay más personas alérgicas a estas plantas que encontramos frecuentemente en cementerios y urbanizaciones”. En la década de los años 90, se calculaba que solo el 5% de los alérgicos lo eran al polen de cipreses y arizónicas, mientras que en la actualidad se piensa que afecta a un 25% de los alérgicos en zonas rurales, llegando a ser responsable de hasta un 45% de las alergias en grandes ciudades, según los datos aportados por Sanidad.

La contaminación atmosférica es el factor fundamental que explica este aumento. Por un lado, “la contaminación agrava cualquier enfermedad respiratoria, pero también se ha demostrado que cuando aumenta la contaminación las plantas sufren “estrés” y producen más polen y con mayor potencial alergénico”, indica César Montarelo.

También influye su proliferación en zonas urbanas. Las plantas cupresáceas, familia que incluye a las arizónicas, han sido muy utilizadas en las últimas décadas como setos de jardín plantados en urbanizaciones, viviendas unifamiliares, colegios y parques, ya que crecen muy rápido y al tener hoja perenne actúan como un muro.

El jefe de Sanidad comenta que los síntomas de la alergia a cipreses y arizónicas son “ligeramente diferentes a la de las gramíneas”, que ataca al finalizar la primavera. Las primeras producen menos problemas oculares, estornudos y secreción nasal, pero provocan mayor obstrucción de la garganta y originan mayores problemas pulmonares.

En términos generales, la principal medida de prevención de las alergias al polen es evitar el contacto con los alérgenos. Para eso “es muy útil saber a qué tipo de polen se es alérgico, y conocer los niveles de su presencia en el entorno del enfermo”, dice Montarelo. En Segovia hay un captador de polen instalado en la azotea de la Residencia Juvenil Emperador Teodosio, y todos los lunes, los Servicios Oficiales Farmacéuticos de Sanidad Ambiental cambian el captador de polen y lo envían a la Universidad de León para la identificación y recuento de los granos. Con estos datos, los jueves se hace los mapas de previsión de polen que se pueden consultar en el Portal de Salud de la Junta e incluso recibir en el teléfono móvil.

“Ya llevamos varias semanas con niveles altos o moderados en nuestra provincia —dice Montarelo—, lo que ocasiona que se manifiesten estas enfermedades”. Las mediciones realizadas indican que ha habido niveles de polen alto de cipreses y arizónicas desde el 28 de febrero y también niveles moderados de polen para las plantas del género Populus (chopo y álamo).

Vacunas

Sanidad recuerda que se han logrado avances importantes en el campo de las vacunas antialérgicas contra pólenes, y hoy en día se pueden combinar varios tipos de pólenes en una sola vacuna.