Cristo crucificado, obra de Pedro Berruguete, en el Museo de Segovia. / Kamarero
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El Museo del Prado ultima los preparativos de la exposición ‘Fra Angelico y los inicios del Renacimiento en Florencia’, que podrá visitarse desde el 28 de mayo al 15 de septiembre de este año en este espacio cultural madrileño que celebra su bicentenario. El cuadro de Pedro Berruguete ‘Cristo crucificado’, propiedad de la Diputación de Segovia, viajará a Madrid para formar parte de esta muestra, siendo en una de las escasas de obras cedidas por instituciones españolas.

La exposición dará a conocer los inicios del Renacimiento florentino, en torno a 1420 y 1430, con especial atención a la figura de Fra Angelico (Guido di Pietro Muguello, 1395/1400 – 1455). Se trata de es uno de los grandes maestros del Renacimiento, y fue responsable de los primeros grandes logros artísticos alcanzados en Florencia en esta época.

‘La Anunciación’, conservada en el Prado, será una obra central de esta exposición y junto a ella se incluirán otras dos pinturas de Fra Angelico recientemente incorporadas a la colección del Museo: la donación ‘El Funeral de San Antonio Abad’ que acompañó a la adquisición de la ‘Virgen de la Granada’, ambas procedentes de las colecciones del duque de Alba.

Comisariada por Carl Brandon Strehlke, del Philadelphia Museum of Art, la exposición, que está patrocinada por la Fundación Amigos del Museo del Prado, con el apoyo de Friends of Florence y American Friends Museo del Prado, contará con 45 obras llegadas de España (las menos), del resto de Europa y de América y cedidas por algunos de los principales museos del mundo, como el Metropolitan de Nueva York, el Louvre de París, el Hermitage de San Petersburgo, la Galeria Uffizi de Florencia, la Albertina de Viena, el Stádel Museum de Franfort, la Galería Nacional de Dinamarca, en Copenhague, el Detroit Institute of Arts, el Museo de Arte Kimbell de Fort Worth (Texas, EEUU), el Museum of Fine Arts de Houston, el San Diego Museum of Art, la National Gallery of Art de Washington, el Bargello de Florencia, el Museo Boijmans Van Beuningen de Rotterdam (Países Bajos), el Fitzwilliam de Cambridge (Reino Unido), Courtlaud Gallery y The Board of Trustees of the National Gallery, ambos en Londres, o el Museo Ashmolean de Oxford.

De España, además de los fondos propios del Prado y del óleo de la Diputación de Segovia, estarán en la muestra el retrato del XIV Duque de Alba, obra de Bartolini, y el Calvario (del conocido como Taller Romano), cedido por el Cabildo de Zaragoza.

En su estilo pictórico, Fra Angelico trató de unir los nuevos principios estéticos renacentistas, como la construcción de la perspectiva y la atención a la figura humana, con valores medievales como la función simbólica del arte y el valor místico de la luz.

Por su parte, Berruguete (entre 1450 y 1455 -1504) es considerado el primer pintor del Renacimiento castellano, introductor en Castilla de las nuevas soluciones técnicas y formales propias de la pintura italiana del Quattrocento. Viajó a Italia, Urbino, hacia 1472-1473, para perfeccionar su formación y no regresa a Castilla hasta una década después, hacia 1483.

Siguiendo el guión de la exposición que sobre Berruguete organizó en 2014 el Museo de Segovia, junto a la Diputación, la presencia del pintor de Paredes de Nava en Segovia fue fruto de la efervescencia artística de una ciudad que, enriquecida por la actividad ganadera y su potente industria pañera, se había convertido con los Trastámara en residencia real. Ese empuje se consuma al seguir siendo el Alcázar residencia de los Reyes Católicos. La Corona y las familias nobles patrocinaron nuevas realizaciones en palacios, monasterios, conventos e iglesias y promocionaron obras pictóricas y escultóricas en una época donde el Renacimiento fue abriendose paso ante un resistente Gótico.

Berruguete realiza para el Convento de Santa Cruz la Real —hoy IE Universidad— el retablo de la capilla de la Santa Cueva (de Santo Domingo), del que sólo se conserva este ‘Cristo crucificado’, hoy en día cedido al Museo de Segovia aunque a su regreso del Prado pasará al nuevo museo del Palacio Episcopal de la capital segoviana.