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El sonido del cencerro del guía de la reata de burros por la plaza de San Lorenzo montados por niños entre contentos y asustados,  el tintineo del golpe del martillo sobre el yunque, el olor de la carne a la brasa y del cuero y el aroma del perfume de evocadoras esencias han caracterizado este fin de semana la vida en el barrio segoviano de San Lorenzo que ha retrocedido en el tiempo para recuperar su espíritu de arrabal medieval en la novena edición del Mercado del Arrabal, que concluyó en la tarde de ayer tras casi tres días de frenética actividad lúdica y comercial.

El centro neurálgico del barrio se ha llenado durante estos días de más de 609 establecimientos ambulantes adornados al estilo de lo que fueron los primeros comercios del Medievo, cuya presencia se ha completado con actividades paralelas donde la música y los espectáculos de recreación medieval han servido para dar un mayor colorido a esta fiesta. Incluso actividades ajenas al programa como las Noches de Música de San Lorenzo han contribuido a colorear el mercado medieval, con la presencia de la música irlandesa con raíces celtas de Irish Treble que en la noche del viernes fue el mejor preludio a la actividad del mercado.

La Asociación de Vecinos de San Lorenzo ha vuelto a confiar en La Fragua de Vulcano Recreaciones para poner en marcha un complejo entramado que sólo ha tenido en la lluvia su principal enemigo. Así, las jornadas del viernes y la de ayer domingo tuvieron como protagonista los chubascos primaverales que ensombrecieron la actividad del mercado pero que no consiguieron acabar con la satisfacción ni de los vecinos ni de la organización.

En las calles, la oferta es tan grande como variopinta. Desde la posibilidad de atraer a la fortuna con amuletos y conjuros hasta adquirir juegos infantiles, pasando por las esencias y perfumes, la marroquinería o el textil en lo que se refiere a la actividad de los puestos más comerciales. La oferta hostelera no se queda atrás, y permitió a los segovianos disfrutar de asados, parrilladas, patatas rellenas o exquisitos bollos y dulces para todos los gustos, y los más pequeños tuvieron también la posibilidad de disfrutar de una ‘miniferia’ con distintos juegos, así como un espectacular ajedrez de piezas enormes para iniciados y expertos.

Félix Maroto, presidente de la Asociación de Vecinos, no ocultó su satisfacción por el éxito de esta iniciativa que comenzó en 2009 y que se ha consolidado como una cita obligada no sólo para los vecinos del barrio sino para toda la ciudad. “Estamos muy contentos por cómo se ha desarrollado todo –aseguró- así como de la respuesta del barrio y del apoyo de la ciudad a esta iniciativa, y aunque el tiempo no nos ha acompañado en algunas ocasiones, el balance global no puede ser más que positivo”.

La satisfacción es compartida por La Fragua de Vulcano, cuyo responsable Alberto Almagro aseguró que el Mercado del Arrabal “ha cumplido algo más que las expectativas”.

“Tenemos la suerte de contar con la excelente aceptación del público, y la respuesta es siempre satisfactoria –afirmó- Este año hemos visto como la decoración de la plaza o la zona infantil han sido especialmente valoradas por la gente, lo cual supone un esfuerzo añadido para poner en valor el trabajo que realizamos”.

Almagro señaló que el marco en el que se desarrolla el mercado revaloriza la feria, ya que en San Lorenzo “tenemos un magnífico patrimonio que no podemos encontrar en otro sitio, son pocos los lugares en España que pueden disfrutar de este entorno, lo cual es una suerte”.