El proyecto en Segovia está enfocado en adquirir buenos hábitos para reducir el coste en los hogares más vulnerables. / E. A.
Publicidad

El compromiso de Cruz Roja Española en Segovia es claro y así se pudo observar en su respuesta ante los problemas de vivienda y pobreza energética de hogares en situación de vulnerabilidad.
Durante el 2018 desde el ‘Proyecto de Prevención de la exclusión residencial’, Cruz Roja facilitó información y orientación a 137 familias aproximadamente. Así, a un total de 35 familias se les proporcionó ayudas económicas de alquiler, ofreciendo 71 ayudas.

Además, dentro del ‘Proyecto de atención urgente a las necesidades básicas’ la entidad, a lo largo del 2018, facilitó ayudas para el pago del suministro eléctrico a 35 familias, haciendo un total de 122 ayudas.

En este mismo año, en Cruz Roja Segovia, 85 personas participaron en talleres de asesoramiento e información para mejorar la eficiencia energética de sus hogares. Por ejemplo, analizando la factura para ajustar la potencia contratada, la tarifa más adecuada o con información para solicitar ayudas sociales o el bono social eléctrico.

En este sentido, también se trabajó los buenos hábitos en el hogar con el objetivo de reducir gastos en el pago de las facturas de luz y gas, de tal manera que ese ahorro se destine a otras necesidades básicas.

De forma complementaria, Cruz Roja entregó gratuitamente kits de eficiencia energética a 34 familias en situación de extrema vulnerabilidad en 2018. Estos kits incluyen bombillas de bajo consumo, burletes para aislar puertas y ventanas, regletas eléctricas, reflectores para radiadores, entre otros que permiten mejorar de una forma sencilla el uso de la energía en el domicilio.

Cruz Roja Española en Segovia tiene previsto para este 2019 seguir trabajando con voluntariado en las Asambleas Comarcales para hacer un seguimiento de todas las mejoras que se han implementado en los hogares de las familias atendidas en el proyecto de pobreza energética. Además, se trabajará con las familias la concienciación sobre el cambio climático y se pretende llegar a nuevos colectivos que se encuentren en una situación de extrema vulnerabilidad.

Estas iniciativas son fruto de las conclusiones del Boletín sobre la Vulnerabilidad Social número de la entidad, en el que se afirma que el 60% de las personas atendidas tienen que elegir entre pagar gastos básicos o calentar sus hogares.

De estos datos, el 83,3% está en riesgo de pobreza y exclusión social, más del 65% son mujeres y hay una importante presencia de hogares con niños, familias monomarentales, personas mayores o con discapacidad. En este sentido, manifiesta que la pobreza energética tiene consecuencias en su salud, como enfermedades respiratorias, reumatismo o artrosis.