Cooperación made in Segovia

La ONG ‘Aida, Ayuda, Intercambio y Desarrollo’ celebra en Segovia su reunión semestral para marcar las pautas a imprimir en los proyectos de desarrollo

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Cada seis meses, la ONG ‘Aida, Ayuda, Intercambio y Desarrollo’ reúne a su personal (trabajadores, becarios y voluntarios) para celebrar unas jornadas de formación y encuentro. El objetivo de la cita es doble. Por una parte, lograr que los asistantes reciban la formación necesaria para la ejecución de los proyectos de cooperación al desarrollo en los que están embarcados. Por otra, compartir experiencias, algo que se antoja fundamental para personas que deben enfrentarse a diario a situaciones extremadamente delicadas, de cuya resolución dependen muchas vidas.

Segovia acoge desde el lunes hasta mañana estas jornadas semestrales, que marcarán el camino a corto plazo de ‘Aida’, una entidad creada en 1999, con raíces segovianas, hoy presente en doce países distribuidos en todo el orbe. La ciudad se convierte, pues, en el escenario donde se fijarán las líneas maestras de numerosos proyectos de desarrollo, entendidos como “el instrumento de trabajo que tiene ‘Aida’ para luchar contra la pobreza”, según indicó ayer el presidente de la ONG, Javier Gila. Durante tres días, en Segovia han confluido responsables de proyectos de desarrollo capaces de contar historias duras, muy duras, pero en las que se atisba un halo de esperanza gracias al trabajo de los profesionales de ‘Aida’.

“Es muy importante que todos pongamos en común los problemas que nos encontramos en el día a día, para buscar soluciones”, sostiene Gila. La situación actual no es más favorable para solicitar ayuda para proyectos de cooperación al desarrollo. Aunque los países del llamado ‘primer mundo’ están cada cada vez más concienciados sobre la apremiante necesidad de erradicar la pobreza en los países más desfavorecidos, lo cierto es que la crisis económica ha frenado ese deseo.

“Si los recursos son siempre escasos, en una época de crisis son doblemente escasos”, lamenta Gila, reconociendo así que los fondos que dedican las administraciones públicas a los proyectos de cooperación al desarrollo “se han reducido considerablemente en los dos últimos años”.

Y, en esta coyuntura, ¿cómo está actuando ‘Aida’?. “Nos vamos adaptando a la situación”, responde el presidente de la entidad. Después de constatar que no todos los proyectos de cooperación al desarrollo son susceptibles de ser subvencionados por las administraciones públicas, y en vista de que tales proyectos abordaban “necesidades absolutamente fundamentales”, ‘Aida’ decidió explorar “nuevas vías de financiación”, entre las que destaca, por ser novedosa, la librería solidaria “Aida Books & More”. “En la tienda recibimos donaciones de libros usados que luego vendemos para recaudar fondos que serán destinados a proyectos para los que no conseguimos financiación pública”, explica Gila.

Coincidiendo con las jornadas semestrales de ‘Aida’, la librería solidaria cumple dos años de su inauguración. El balance es, de acuerdo con Gila, “altamente positivo”, al considerar que se ha erigido “en una vía alternativa, novedosa y creativa de conseguir fondos, sin pedir a la gente”. Además, ‘Aida Books & More’ se ha convertido en una “puerta abierta que permite sensibilizar a los segovianos sobre cooperación al desarrollo”. En efecto, a lo largo de dos años, la librería solidaria ha acogido infinidad de actividades relacionadas con la cooperación, a las que se han unido otras, llevadas a cabo por asociaciones culturales que se han beneficiado del paraguas que ofrecía la ONG.

En cualquier caso, y a pesar del éxito de ‘Aida Books & More’, Gila advertía ayer que la ONG no variará su estrategia de buscar fondos públicos para financiar los proyectos de cooperación que gestiona. “Lo que no vamos a hacer nunca es pedir a particulares; entendemos que el ciudadano ya paga sus impuestos”, añadía.

Sobre el futuro de ‘Aida’, Gila confiesa “no tener ninguna estrategia para crecer”. De hecho, si la ONG ha ido creciendo progresivamente a lo largo de doce años ha sido “por las solicitudes de ayuda que hemos recibido de particulares o instituciones de países en vías de desarrollo”. Las ocasiones en las que ‘Aida’ y entendió que una actuación suya podría suponer “un valor añadido”, entonces “consideramos que era una obligación buscar los recursos necesarios para ayudar a esta población”, declaró Gila.