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El pronóstico de los profesionales sanitarios se ha cumplido. Los servicios de Urgencias de Atención Primaria, unificados en el edificio anexo de centro de salud Segovia III, en el barrio de San Lorenzo, vivieron ayer una jornada frenética, con momentos de colapso, tres médicos pasando consulta a la vez sin parar, otro equipo atendiendo las emergencias más críticas y los avisos a domicilio, y pacientes de pie llenando la sala de espera y ocupando parte de los accesos del consultorio.

La afluencia de personas hizo que a media mañana, en torno a las once,  las puertas del centro se tuvieran que dejar abiertas “porque aquí no cabemos”, manifestaban trabajadores y usuarios a esta redacción. Al mediodía se descongestionó ligeramente la situación pero se mantenía una entrada y salida incesante de pacientes, con gran predominio de niños.

El ritmo de trabajo superó al registrado el fin de semana anterior, que ya fue intenso. De forma que ayer entre las nueve de la mañana y las siete y media de la tarde pasaron por las consultas de Urgencias de Atención Primaria, situadas junto a Vía Roma 218 enfermos. Hoy y mañana los centros de salud permanecen cerrados.

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