Las familias gitanas llevan flores al río Eresma en señal de buenos deseos. / KAMARERO
Publicidad

La Alameda del Parral acogió un año más la celebración del Día Internacional del Pueblo Gitano, con el que se recuerda el Congreso Mundial gitano celebrado el día 8 de abril de 1971 en el que se instituyeron la bandera y el himno gitanos, símbolos de una historia y una cultura propia.

Los avances y los retos en el campo de la educación, como elemento de igualdad, la presencia de gitanos en todos los ámbitos de la sociedad, y el respeto a la singularidad cultural, más allá de tópicos y estereotipos folclóricos, han sido los mensajes sobre los que han pivotado los actos de la jornada de convivencia, fiesta y reivindicación. “Es buen momento para pedir el apoyo de los poderes públicos y la solidaridad de toda la sociedad para avanzar hacia el reconocimiento de unos derechos económicos, sociales y culturales que permitan a los gitanos y gitanas no solo mejorar sus condiciones, sino también ser parte activa de la ciudadanía, de una ciudadanía de primera” proclamó el niño David Miranda Fernández al dar lectura al comunicado de la Fundación Secretariado Gitano en Segovia.

La intervención de este alumno de sexto de Primaria que ha participado en el Programa de Refuerzo Escolar fue elogiada por todos los asistentes, entre los que había un amplio grupo de políticos a los que las familias gitanas pudieron expresar sus demandas. Especialmente afectuoso y elocuente se manifestó Rafael Miranda, quien ejerce desde hace más de 30 años como “mediador-arreglador”. Rafael Miranda se siente orgulloso de ser gitano, “y no lo cambio por nada” afirmó, pero también de haber conseguido con mucho esfuerzo que en Segovia “ya nos llamen ciudadanos”. “Ahora —añadió—somos gitanos modernos y de capital”. Al igual que defiende con firmeza Abraham de la Cruz Vargas, mediador intercultural, Rafael Miranda asegura que la escolarización de los niños y el acceso a niveles superiores de educación ha sido un gran logro en el que se debe continuar avanzando. “Nuestros jóvenes tienen que seguir formándose. Tienen que pensar en estudiar, formarse y participar en todos los campos de la sociedad” comentó Abraham de la Cruz. Estos dos representantes de la comunidad romaní, que en la ciudad de Segovia integran unos 700 ciudadanos, también remarcaron los avances que están haciendo las mujeres gitanas que ahora “están trabajando y aprendiendo”.

La alcaldesa de Segovia, Clara Luquero, garantizó el apoyo económico del Ayuntamiento para mantener activo el programa de ‘Refuerzo escolar’ y destacó la labor de “entendimiento y educación” que desarrolla la Fundación Secretariado Gitano. Luquero deseó a los asistentes “salud y libertad” ( ‘Sastipén Talí’) y dio paso a la ceremonia del río que evoca la historia del pueblo gitano. Y así, siguiendo las indicaciones de Luis Martínez Cuadrado, responsable del Secretariado en Segovia, gitanos y payos entregaron al Eresma las flores que simbolizan los buenos deseos de un pueblo que lucha contra prejuicios y discriminación, y como las aguas del río quiere abrir cauces para el respeto y la igualdad.

Niños y mayores participaron con seriedad pero con alegría en esta ceremonia, a la que siguió el reparto de bocadillos y dulces entre los asistentes, acompañado música.

Testigo fue la bandera internacional gitana: azul cielo y verde suelo, con una rueda de carro central en rojo, como símbolo de libertad en el camino.

Ningún gitano en las listas electorales de Segovia.

La ceremonia del río contó ayer con la participación de un amplio grupo de políticos que concurren en las próximas citas electorales, como Clara Luquero, Andrés Torquemada (PSOE), Pablo Pérez (PP), Angel Galindo (IU), Olga de Pablos (Cs) o Guillermo San Juan (Podemos), entre otros. Sin embargo y como contrapunto, en las listas de candidatos de Segovia que se han difundido, de momento, “no hay ningún gitano, ni ninguna gitana y esto hay que arreglarlo” señaló Abraham de la Cruz.