“Hay que cambiar el Plan General para tener viviendas más baratas”

Alfonso Reguera García • Concejal de Urbanismo, Vivienda y Rehabilitación de Segovia

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Alfonso Reguera es uno de los concejales con mayor peso en el Gobierno de la ciudad; de hecho es el primer teniente de Alcaldesa y quien controla las cuentas del Ayuntamiento desde la Concejalía de Economía y Hacienda. Por si fuera poco, suma otra de las Concejalías que vertebran lo que es un municipio, la de Urbanismo, aglutinando de paso Vivienda y Rehabilitación. En esta entrevista aborda temas de futuro, al menos a medio plazo, de este segundo área, así como otras cuestiones de su funcionamiento.

El Ministerio de Fomento ha anunciado recientemente la elaboración de un Anteproyecto de Ley para reforzar la seguridad jurídica en el planeamiento urbanístico. ¿Tan mal están las cosas?
Es una normativa de tal complejidad que un buen gabinete de abogados especializado puede tirar cualquier plan urbanístico en cualquier ciudad. No digo que estemos vendidos pero con esa ordenación muy compleja, que además se tarda muchísimo en hacer, siempre puede quedar un recoveco legal que no se ha visto. Hay una montonera de ciudades, y pueblos como Palazuelos, que tienen su Plan General paralizado, o en la Comunidad de Madrid una sentencia tiró toda la ordenación en municipios con gente viviendo allí desde hacía quince años, todos ilegales. Hay que dar una seguridad jurídica porque no podemos estar al albur de esos ataques a la ordenación general de los municipios.

¿Cuándo toca un nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para Segovia?
Estamos en el momento de repensar nuestro Plan General. Inmediatamente después de aprobar el PEAHIS —Plan Especial de Áreas Históricas de Segovia— empezaremos no ya a modificarlo pero sí a trabajar en ello.

¿Con qué prioridades?
Quiero hacer una reflexión. Segovia ha perdido población que se ha ido a los pueblos de al lado, con menos dotación de servicios, menos calidad de vida urbana; no quiero decir que menos calidad de vida para quien quiere vivir en el campo pero con muchos menos servicios. La gente al final tiene que venir a trabajar a Segovia y hay que plantearse por qué los jóvenes con cierta capacidad adquisitiva deciden irse a vivir a Palazuelos, Trescasas, San Cristóbal, etc.

¿El problema es que no hay suelo para vivienda en la capital?
El jefe de servicio —el de Urbanismo— dice que en Segovia siempre hemos tenido un urbanismo para ricos, y algo de eso hay. Cuando hacemos un desarrollo urbanístico aquí en lugar de 70 viviendas por hectárea solo se pueden hacer 45. Eso supone que estamos obligando a hacer viviendas de 100 a 150 metros cuadrados, a un coste enorme. Pensamos que ese trasvase de ciudadanos a los pueblos de alrededor se debe sobre todo a un condicionante que es el valor de la vivienda. Por esto hay que modificar el Plan General, para ver la manera de que se puedan construir viviendas a precios mucho más baratos, asequibles para la ciudadanía. Ese tiene que ser el mantra del próximo PGOU.

¿No colisionará esa idea con la protección de paisajes en una ciudad que es Patrimonio de la Humanidad?
Se están desarrollando ya zonas a una gran distancia del casco histórico y que las viviendas crezcan en altura, tampoco parece que sea un problema importante, por la no cercanía al centro. No se incrementará la edificabilidad pero al aumentar el número de viviendas se conseguirá un mercado más versátil, con viviendas de 80, de 90 metros cuadrados o apartamentos.

¿Será una política orientada a la construcción de viviendas más pequeñas?
El objetivo es que sea el mercado quien lo regule. Si la demanda es de viviendas de 80 metros o apartamentos, porque es lo que buscan los segovianos, que exista esa posibilidad, que no todo tengan que ser casas de 150 metros cuadrados con jardines, etc. Segovia no es una ciudad rica, ni mucho menos.

¿Por dónde se desarrollará Segovia a medio y largo plazo en el ámbito residencial?
Hay tres zonas. En primer lugar, la rehabilitación del casco histórico donde por coste o valor de la vivienda, el nivel será medio-alto, con unas características muy determinadas. Luego hay una serie de zonas de regeneración o rehabilitación interior, son los solares existentes dentro de la ciudad que creció en el siglo XIX y principios del XX: José Zorrilla, avenida de la Constitución, Regimiento, instalaciones militares, antigua estación de Renfe, quizá algo de La Albuera…, donde las nuevas viviendas a construir tendrán que adaptarse a la edificabilidad que ya hay en ese entorno. La vivienda resultante tendrá un valor menor que la del casco histórico pero todavía elevado para la mayoría. La tercera zona son los sectores A y B —en el entorno de la carretera de La Granja, los denominados inicialmente ‘Palazuelos’ y ‘Eresma Alto’— y lo que queda del barrio de Comunidad de Ciudad y Tierra de Segovia (plaza de Toros, etc.).

¿Será en estos sectores donde se hará la modificación del Plan General? ¿Cuándo?
En estos casos lo primero que hay que hacer es efectivamente modificar el Plan General, precisamente para adaptarlo a la demanda real de vivienda, que puedan tener un menor coste para quienes buscan su residencia habitual. Creo que en un plazo de un año o dos debe empezarse a desarrollar todo el inicio del Sector A; y si no lo hemos iniciado, empezar a planteárselo seriamente porque las primeras parcelas son municipales y ya hay alguna oferta de interés para construir viviendas. La idea, repito, es que la oferta sea más variada, no de alto standing. A lo mejor en un momento se demandan pisos de 85 metros y dentro de diez años, si la situación económica es mejor, quieren que sean de 150.

¿Cuántas de esas viviendas serán de protección oficial?
En todos los suelos municipales la vivienda siempre será de protección oficial pero de promoción privada. La promoción de vivienda pública es competencia de la Junta de Castilla y León, y si esta quiere hacer algo en Segovia el Ayuntamiento estaría dispuesto a hacer una dotación de suelo, pero la iniciativa tiene que partir de la Junta. Nosotros, el Ayuntamiento, lo que podemos hacer es vender suelo y siempre para VPO. A parte de las competencias, los ayuntamientos como el nuestro ahora mismo no tenemos capacidad de maniobra. Lo que sí se pretende, a través de EVISEGO —la Empresa Municipal del Suelo y la Vivienda de Segovia— es que los suelos salgan a un precio atractivo que repercuta en el precio final, al menos en un 20% inferior que el módulo de protección oficial.

Pero hace muchos años que la Junta no hace vivienda de promoción pública en la capital…
La Junta no hace nada, y no es que haya pedido suelo es que no tiene un duro para poder hacer estas cosas.

¿Y el plan que había para Las Lastras?
Es un proyecto de la Junta al que en su momento renunció. No tenemos constancia de que lo quiera retomar pero en un momento determinado habrá que hacerlo. Creo que las razones fundamentales para no seguir adelante fue que Adif se salió del plan y coincidió con la época de la crisis.

¿Otro proyecto frustrado como el del Velódromo?
Ese duerme el limbo de los justos en el SAREB, el banco malo —la Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria— y hasta el momento, aunque hemos tenido alguna reunión con propietarios interesados, a quienes hemos remitido a la SAREB, no hemos tenido un retorno de ese interés. En este caso, de cualquier modo, habría que empezar desde cero, con una reparcelación nueva y un proyecto nuevo de reurbanización porque era un macroproyecto de hiperconstrucción, con vías interiores… En este momento no tiene ni pies ni cabeza.