Caja Burgos, Ávila y Segovia siguen adelante con la alianza regional para entrar en el Grupo Banca Cívica

Las entidades que presiden Atilano Soto y Agustín González se comprometen a estudiar técnicamente la propuesta tras la reunión de cuatro horas mantenida en la tarde de ayer

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La negociación de una alianza regional entre Caja de Burgos, Caja de Ávila y Caja Segovia para incorporarse al proyecto de Banca Cívica continúa adelante después de la reunión mantenida en la tarde de ayer por sus máximos responsables por espacio de más de cuatro horas con el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, y el secretario de organización del PSOE de Castilla y León, Pedro Muñoz. Los presidentes de Caja de Ávila, Agustín González, y de Caja Segovia, Atilano Soto, se comprometieron a estudiar técnicamente con los equipos directivos de sus respectivas entidades el proyecto de alianza impulsado por el Gobierno autonómico y el PSOE regional, con el respaldo del Banco de España. Por su parte, Caja Navarra, entidad impulsora del nuevo grupo financiero interregional junto a Caja Canarias y la entidad burgalesa que preside José María Arribas, se muestra abierta a la incorporación al proyecto de Caja de Ávila y Caja Segovia, según fuentes financieras.

En el encuentro de ayer, los responsables de Caja de Burgos, Caja de Ávila y Caja Segovia acordaron seguir trabajando de forma conjunta con la Junta y el PSOE para avanzar en el proyecto de alianza entre las tres entidades que les permita ganar peso ante una integración en el proyecto Banca Cívica, informó Ical. Según fuentes de la negociación, el tono de la reunión había sido «positivo», pese a los recelos previos de algunas de las entidades participantes en el encuentro. Ello permite que tanto la Junta de Castilla y León como el PSOE, impulsores de la iniciativa, expresen optimismo sobre las posibilidades de fraguar una alianza entre las tres entidades que les permita asegurarse una posición de fortaleza en el grupo Banca Cívica. En el encuentro se puso de manifiesto la necesidad de que este acuerdo se produzca con premura, ante la rapidez que el organismo supervisor pretende dar al proceso. Por ello, se iniciará una especie de negociación permanente que se traducirá en nuevos encuentros en los próximos días.

En la reunión de ayer Herrera y Muñoz -quien sustituyó al secretario general de la formación, Óscar López, que se encontraba enfermo- hicieron hincapié en el argumento de que «no existe otra opción» que no sea una alianza regional que pueda lograr «un peso importante» en Banca Cívica y que se trata de la «última oportunidad» de estas cajas para cumplir la ‘hoja de ruta’ que ha planteado la Junta con el apoyo del Banco de España.

Asimismo, explicaron las dificultades para acometer otro tipo de operaciones, como una posible unión con Caja Madrid, ya que el proceso haría muy difícil cumplir los plazos establecidos y, además, supondría en la práctica la disolución de las cajas de Castilla y León en la entidad madrileña.

CCOO acepta los SIP siempre que mantengan la naturaleza jurídica de las entidades

El secretario regional de CCOO de Castilla y León, Ángel Hernández, sostuvo que la posición de este sindicato «no es contraria a los procesos de fusión entre cajas interregionales», aunque prefiere las alianzas de las entidades que forman parte del territorio. Así, al hablar del caso concreto de Caja de Burgos y su posible integración en el Grupo Banca Cívica, Hernández insistió en que lo que no se quiere es una fórmula jurídica «donde se pierde la naturaleza de la caja» y, por tanto, se convierte en un banco.

Una posición «clara y meridiana» respecto al sistema financiero de las cajas en Castilla y León la que mantiene este sindicato desde febrero del año pasado, recalcó el secretario regional. En aquel momento se abogaba por la creación de fórmulas que permitieran el encuentro de las seis cajas de la Comunidad, y crear así una o varias cajas que tuvieran un peso superior en su volumen y actividad. Sin embargo, recordó que «aquella propuesta no fue bien vista por la mayoría de lo que dirigían las cajas».

«El resultado es que ahora hay dos cajas que iniciaron un proceso de fusión clásica -Caja España y Caja Duero- donde hay problemas en la negociación del protocolo laboral», explicó y confió en que se alcance un acuerdo y se pueda disponer de «ese embrión de una futura gran caja para Castilla y León». Asimismo, Hernández exigió al Gobierno central que realice una modificación de la Ley Estatal de Cajas, «que haga que el resultante de este tipo de procesos sea una caja». «Si defendemos a la cajas por su naturaleza social, éstas no pueden terminar en la banca», sostuvo. Por ello, pidió un sistema de cajas «fuerte» en la región, con figuras de naturaleza jurídica que aseguren que una caja no termine en un banco.