Hueco que ha quedado abierto en el techo del comedor y sala de estar de la residencia de personas mayores. / E. A.
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Parte del techo de un comedor de la Residencia Asistida de la Tercera Edad de Segovia se ha desprendido bruscamente en la madrugada del sábado, causando daños materiales y un susto a los trabajadores. Afortunadamente a esas horas los usuarios del centro dormían y la sala estaba vacía, por lo que no habido que lamentar una desgracia, según indicaba ayer el secretario provincial de la Federación de Empleados de Servicios Públicos de Unión General de Trabajadores (FeSP-UGT), Miguel Ángel Mateo.

Según ha confirmado Miguel Ángel Mateo se han desprendido dos metros cuadrados del techo del comedor que también es sala de estar para los residentes de la cuarta planta A-B, que no pueden bajar a los servicios comunes. Este espacio es utilizado por unos 40 ancianos, según indica UGT, y ayer tras la retirada de los escombros y delimitar la zona afectada con biombos siguió cumpliendo su función.

UGT pide una obra integral Miguel Ángel Mateo asegura que los “trabajadores se han llevado un gran susto” porque los techos de la residencia son muy altos y el desplome generó un “fuerte ruido” que sorprendió sobre las cinco de la mañana. Además asegura que no es el primer desprendimiento que se produce en el centro, que tiene más de 40 años de antigüedad, ya que “en 2016 hubo otro en la fachada”.

Tras el suceso que se vivió en la madrugada del pasado sábado, UGT considera urgente que la Junta de Castilla y León ejecute una obra de mantenimiento y reforma integral del centro donde residen más de 300 personas mayores. La petición ya fue remitida por el sindicato el pasado verano a la Gerencia de Servicios Sociales y ahora cobra carácter de urgencia, “porque el día menos pensado tenemos una desgracia” advierte Mateo.

El secretario provincial de la FeSP-UGT asegura que el centro requiere, entre otras mejoras “un buen aislamiento” porque en verano se registran “temperaturas altísimas” que están “tres y seis grados” por encima de los máximos permitidos por ley en lugares de trabajo. El problema se registra tanto en las plantas como en los espacios de cocina y lavandería, con especial incidencias en las zonas en la fachada que recibe más horas de sol.