Blanca Yusta, en las salas de las Caballerizas del Torreón

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Tras la reciente clausura de la exposición de acuarelas de Luis Jesús Labrador, las salas de las Caballerizas del Torreón de Lozoya vuelven a abrir sus puertas mañana viernes para mostrar la obra más reciente de la pintora madrileña Blanca Yusta, artista que ya expuso en estas mismas salas en 1980, así como en otros espacios de la ciudad tales como La Casa del Siglo XV (1978 y 1997) y en el Museo de Arte Contemporáneo Esteban Vicente, en el contexto de la exposición colectiva “El siglo XX en la Casa del Siglo XV. Una galería de arte en Segovia 1963-2004”, celebrada el pasado 2004.

El interés por la pintura arranca muy tempranamente en su biografía, cuando, siendo niña, visitaba asiduamente con su padre el estudio del pintor Daniel Vázquez Díaz. Posteriormente encauzaría su formación en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Madrid, completándola con las enseñanzas de importantes artistas vinculados a la plástica madrileña como Julio López Hernández, Francisco López Hernández y José Hernández Quero, quienes condicionaron un largo periodo de adscripción al realismo en su dibujo y pintura.

Desde mediados de los años ochenta, esta orientación realista comienza a experimentar cambios notables, operándose una profunda transformación de su trabajo a partir de los noventa, surgiendo entonces paisajes expresivos y profundamente emocionales que caminan hacia una abstracción misteriosa y sugerente. Esa cercanía al mundo natural desciende a “auténtica anatomía” de las plantas en la exposición celebrada el pasado año en la Galería Peironcely de Madrid que llevó por título “Pantarum” y en la exposición que podremos ver en el Torreón de Lozoya, en la que presenta su particular interpretación de este mundo vegetal a modo de herbario.

De estas obras ha escrito Antonio Bonet Correa, director de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, autor de la presentación del catálogo: “…su intención al reproducir sus formas [vegetales] es diferente diametralmente a la de un científico botánico. Lo que atrae a la pintora es la belleza concentrada de estos ejemplares fitológicos. Los vegetales han sido siempre para todas las civilizaciones y las diferentes culturas el símbolo de la renovación que se opera dentro del ciclo anual de las estaciones durante la primavera. Su signo es el de la Resurrección de la Vida…. La pujanza de la existencia se manifiesta en estos cuadros germinales de Blanca Yusta, creadora de auténticos emblemas de honda raíz conceptual”.

La muestra, que se inaugura mañana a las ocho permanecerá en las Salas de las Caballerizas del Torreón de Lozoya hasta el 26 de abril.