4_1nerea-fes-gas-natural
La mesa con los ponentes, que participaron en el foro, celebrado en el salón de actos de la Federación Empresarial Segoviana (FES) . / n. llorente
Publicidad

El aprovechamiento de los residuos, bien sean ganaderos o urbanos, supone una oportunidad de futuro como fuente energética. De ello están convencidos los distintos agentes, desde la Administración, hasta los ganaderos, las empresas, y los propios ciudadanos, últimos beneficiarios y usuarios de la energía.

El futuro pasa por reducir el volumen de residuos que se generan, o al menos aprovecharlos para consumir menos energías fósiles. Ese camino también lo marcan las directivas europeas. El foro ‘Gas renovable, una tecnología innovadora para el reciclaje de residuos orgánicos’, analizó ayer este asunto en las instalaciones de la FES. El tema despertó un alto interés en el mundo ganadero, tan importante en la provincia de Segovia. Por ello acudieron muchos representantes de empresas y asociaciones del sector.

En definitiva, se trata de aprovechar el gas que genera la descomposición de los residuos, evitando que se libere a la atmósfera, e inyectándolo a la red de suministro de gas natural que ya existe; para usarlo luego como combustible en empresas, hogares, o en las propias explotaciones agrícolas y ganaderas.

El foro estuvo organizado por EL ADELANTADO DE SEGOVIA en colaboración con Nedgia Castilla y León, la nueva marca para la actividad de distribución del grupo Gas Natural Fenosa.

El primer ponente en intervenir ayer fue el empresario Miguel Ángel Antona, presidente de Proporseg. Puso de relieve la importancia de ser competitivos para mantenerse en un mundo globalizado. Así lo requiere un sector ganadero como el porcino, el cual no cuenta con ayudas públicas. Antona repasó la historia de este sector en las últimas décadas y citó algunas empresas características, para advertir de que en los últimos años está ganando terreno a esta región Cataluña y Aragón, en lo que se refiere al porcino. Y España es líder dentro de Europa gracias a los nuevos modos de producción en vertical, también conocidos como de integración. Resaltó también la importancia de la producción ganadera para el mantenimiento de la actividad agraria, y también en la lucha contra la despoblación rural a través de la creación de empleo.

A este respecto también se refirió la consejera de Agricultura y Ganadería, y portavoz de la Junta, Milagros Marcos. “La actividad agrícola y ganadera asienta población en el medio rural”, dijo, e hizo hincapié en que un mayor dimensionamiento de las explotaciones tiene relación directa con este hecho, y de forma especial con el empleo femenino. Añadió que la ganadería se enfrenta a dos retos, uno el ideológico a pesar de que en Castilla y León cualquier actividad ganadera nueva cuenta con los requisitos que comprueban y vigilan los técnicos; y otro técnico y que supone que existe capacidad de crecimiento en Castilla y León. “Por eso apoyaremos todas las iniciativas tendentes a avanzar en la investigación, en la economía circular y en la bioeconomía”, añadió.

Fertilizante natural

Se refirió a algunos proyectos en los que trabaja la Junta para reducir el uso de fertilizantes químicos y aprovechar los fertilizantes naturales. Por eso habló de los planes del Gobierno regional para el aprovechamiento de purines de porcino y su transformación en pellets y en biogás. En el primer caso, la idea se encuentra “muy avanzada”, de modo que el proyecto piloto se desarrolla ya en tres provincias, antes de extenderlo al resto de explotaciones del territorio. Y el segundo proyecto, denominado ‘Proyecto Simbiosis’, compartido con Portugal, se encamina a obtener gas que se podría aprovechar en las redes de canalización de gas natural para su uso doméstico e industrial, con el consecuente ahorro económico.

Para Jaime Pérez, diputado provincial de Desarrollo Económico, las administraciones locales llevan tiempo adoptando medidas para reducir los efectos nocivos de los residuos ganaderos. Recordó las ordenanzas municipales y provinciales sobre purines, el Código de Buenas Prácticas Agrarias, y alertó de que 111 municipios segovianos se encuentran en zonas vulnerables a la contaminación por nitratos. Por ello apostó por avanzar en el uso correcto de los residuos ganaderos.

Proyectos

El concejal de Desarrollo Económico de Segovia, José Bayón, también destacó el trabajo que realiza el Consistorio porque le preocupa “la sostenibilidad”. “Nos interesa el gas como combustible y por eso lo incluimos en los nuevos pliegos de contratación de servicios como la recogida de basuras”. “Además —dijo— las ciudades somos los grandes consumidores de energía”. Y recordó que existen acuerdos con la Diputación y empresas privadas para avanzar en la implantación de actividades para el aprovechamiento de las energías renovables.

El director general de Nedgia Castilla y León, Juan Antonio Pazos, resumió en su intervención que el gas natural “es el tránsito entre las energías fósiles y las renovables”. Se mostró convencido de que el gas natural es actualmente el combustible con menos emisiones. Su rentabilidad ya la están poniendo de manifiesto en el mundo del transporte. Pero sobre todo habló de los beneficios ambientales, especialmente en las grandes ciudades donde se aplican restricciones al uso de los carburantes fósiles.

Por último, en términos más técnicos pero muy asequibles, Francisco Repullo, presidente de la Asociación Española de Biogás (AEBIG), aportó numerosos datos de las posibilidades que tiene el aprovechamiento de los residuos. Subrayó la ventaja que presenta Segovia por la variedad disponible de residuos, lo cual facilita la producción de biogás, con purines, paja de cereal, estiércol de vacuno y gallinaza.

Tras las ponencias se abrió un interesante debate donde los asistentes, en su mayoría vinculados al mundo ganadero, plantearon sus preguntas a los expertos.

Se cerró el foro con conversaciones distendidas en torno a un café ofrecido por el restaurante La Codorniz.