Turistas-subidos al Acueducto
La alcaldesa considera que, “aun siendo desafortunadas”, estas escenas no se repiten todos los días. / KAMARERO
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Tras las últimas escenas que han saltado a los medios de comunicación y a las redes sociales de comportamientos irrespetuosos y dañinos para el Acueducto, la alcaldesa, Clara Luquero, ha anunciado que se reforzará la presencia policial en todo el trazado urbano del monumento romano.

Luquero explica que ayer mantuvo una reunión con el intendente jefe de la Policía Local, Julio Rodríguez Fuentetaja, y la decisión adoptada para intentar poner freno a esta ‘moda’ que vuelve cada cierto tiempo de subirse a los arcos del Acueducto es “que la patrulla que hay en movimiento pase más veces por ahí, al menos los fines de semana”.

“Lo idóneo, lo que a mí me encantaría es tener vigilancia de manera continua, pero no es posible en este momento porque sería desvestir a un santo para vestir a otro, hablando en castellano; significaría llevarnos algunos efectivos policiales de zonas mucho más concurridas y llevarlos a otras donde hay menos”, sostiene la alcaldesa.

En este sentido, añade que es el casco histórico, pero principalmente la Calle Real y la Plaza Mayor, los lugares con mayor afluencia de personas, tanto segovianos como turistas, y es aconsejable mantener en estos lugares una presencia policial más permanente en prevención de cualquier incidente. “La policía tiene que estar lo más cerca posible de los ciudadanos por si sucede algo”, apostilla.

La falta de efectivos suficientes impide un despliegue en zonas como el Postigo, el corralillo de San Sebastián o Día Sanz, que son, por la altura de los arcos del Acueducto, las más perjudicadas.

La regidora admite que en la reunión con el jefe de la Policía municipal también se ha abordado la posibilidad de instalar cámaras — “sería lo idóneo”, indica— pero aunque señala que hablaría con los servicios jurídicos para estudiar esta posibilidad, comenta que Rodríguez Fuentetaja plantea el inconveniente de que pueden no estar acordes con la normativa, ya que “solo se autorizan por cuestiones de tráfico, de seguridad vial y movilidad”, añade.

Por otro lado, comenta que no tiene constancia de la presentación de denuncias en la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía en las últimas semanas, “porque para que haya un delito contra el Patrimonio Histórico hay que demostrar daños y es difícilmente demostrable; es más una cuestión de respeto al monumento y de imagen”.

La ordenanza

La alcaldesa, al igual que la concejala de Patrimonio Histórico, Claudia de Santos, comenta que hay carteles, en varios idiomas, que informan de la prohibición de subirse al Acueducto, y que la nueva Ordenanza municipal de Protección del Acueducto, en tramitación desde septiembre del año pasado, incluirá un régimen sancionador tanto para quienes agreden al monumento con estas conductas como para los propietarios de mascotas que miccionan en sus sillares, entre otras.

De Santos, en cualquier caso, anima desde ya a los ciudadanos a que denuncien ante la Policía Local desde el primer momento en el que descubran algún tipo de ‘atentado’ hacia el monumento romano, que es el símbolo de la ciudad.