Una usuaria se dispone a presentar una reclamación en la taquilla de Avanza de la estación de Segovia. / E. A.
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Cinco meses después de que Llorente Bus, del grupo Avanza, iniciara el servicio de la línea interurbana de transporte de personas en autobús entre Segovia y Madrid, y viceversa, la empresa acumula reclamaciones por diferentes problemas o incidencias en este servicio público.

Aunque fuentes de las plataformas de viajeros segovianos indican que “la situación actual no es el caos que se vivió en agosto, en los primeros días de la nueva concesionaria en esta línea, hay deficiencias que no se han solucionado todavía, como el sistema informático ineficaz”.

Una usuaria explicaba a El Adelantado que el miércoles de esta semana ha sido imposible adquirir billetes vía internet, que las máquinas de la Estación de Autobuses de Segovia no funcionaban y que en la taquilla a las 9.50 horas daban billetes para el servicio de las 13.00 horas, “y con suerte”, mientras en ese momento había suficientes viajeros en espera “como para llenar dos autobuses”.

El enfado era mayúsculo y no fueron pocos los que aprovecharon para presentar reclamaciones en la taquilla.

Cuentan otros segovianos que utilizan este servicio para desplazarse a Madrid al menos una vez por semana que no es una situación aislada y, por ejemplo, el pasado 5 de diciembre, otra mujer, después de presentar la correspondiente reclamación — “ojalá sirvan para algo”, decía— denunciaba en la red social Facebook lo que a su juicio es falta de previsión para atender el servicio.

En este sentido, comentaba que no son pocos los días en los que la espera supera la hora haciendo cola en taquilla para conseguir una plaza y al final “comprar billete a las 19.30 para las 21,45 horas”.

Otra dice que ha habido usuarios que “se han quedado en la estación con el billete comprado porque han puesto un bus con menos plazas que billetes vendidos”.

Una portavoz de ViBus Segovia afirma que es difícil entender cómo un grupo como Avanza puede mantener un sistema informático tan poco operativo y que genera tantísimos problemas y añade que en los contactos que ha habido con responsables de la concesionaria siempre obtienen como respuesta que “están trabajando en ello”, al igual que en una aplicación para teléfonos móvil que evitaría el paso de los abonados por taquilla, lo que redundaría además en menos espera en las taquillas.

Atención al cliente

Otro aspecto que la plataforma reivindica prácticamente desde el primer día es un sistema de comunicación de incidencias al viajero, y llama la atención porque, según indica, el contrato especifica incluso un sistema de mensajería tipo WhatsApp para avisar de averías, cambios de horarios, servicios de refuerzo, etc.

Buenos precios pero falta de respuesta a la demanda

Lo mejor valorado del servicio son los precios, muy por debajo de los que mantenía la anterior concesionaria, aunque las plataformas de usuarios advierten que la empresa puede revisarlos cuando transcurran dos años.

Sin duda, los precios del billete, y de los abonos, han sido un aliciente para muchos usuarios, por ejemplo de trenes Avant, que se han pasado al autobús de línea pero desde la plataforma ViBus Segovia una portavoz advierte que todo indica que ha habido falta de previsión y, aunque en momentos puntuales Avanza ha recurrido a otras empresas de transporte, subcontratando conductores y/o alquilando vehículos, “obviamente se resiste a reforzar el servicio con este sistema porque le resulta gravoso”.

No hay estadísticas oficiales del crecimiento del número de viajeros —el Instituto Nacional de Estadística (INE) sólo ofrece datos por Comunidades Autónomas y el Ministerio de Fomento no recoge estos datos, aunque sí, por ejemplo, los del transporte de mercancías o el aeroportuario— pero todo indica que se ha producido un crecimiento a pesar de los problemas denunciados.

La incógnita para los viajeros es qué pasará cuando transcurran los dos años en los que la concesionaria está obligada a mantener los precios actuales.