05-1kama_Autobus-Urbano-Nocturno-Buho-Cola_KAM5350
El bus búho recorre la ciudad los viernes, sábados y vísperas de festivo, durante la noche y la madrugada. / KAMARERO
Publicidad

Este viernes entrará en vigor el servicio de paradas a demanda del autobús búho, que circula los viernes, sábados y vísperas de festivo por la ciudad, de 23.00 a 6.50 horas. El objetivo que se persigue con esta medida es que las mujeres que viajan solas puedan parar lo más cerca posible de su destino, evitando así en la medida de lo posible las situaciones de acoso o inseguridad que pudieran darse.

Esta propuesta llegó al pleno municipal a través de una moción presentada por el portavoz de Izquierda Unida y fue apoyada por todos los grupos, de modo que, una vez acordadas las condiciones con la empresa concesionaria del servicio de transporte urbano, se pondrá en marcha ya este viernes, según informó esta mañana el concejal de Servicios Sociales e Igualdad, Andrés Torquemada.

Se trata, añadió, “de una medida más en la lucha contra las desigualdades y la lucha contra la violencia de género” y se enmarca en el IV Plan de Igualdad de la Mujer (2018-2019), que busca, en unos de sus ejes, fomentar la igualdad y la seguridad de las mujeres en la ciudad, garantizando su movilidad y reduciendo, en este caso concreto, el riesgo de sufrir una agresión a la hora de bajarse del autobús urbano por la noche.

Para hacer uso de este servicio se han establecido unas características esenciales de acuerdo con la empresa concesionaria, como son la puesta en marcha solo en la línea 10 – búho —al menos de momento, dijo Torquemada, ya que se irán estudiando sus resultados y se verá si es necesario ampliarlo a otras líneas—; y la imposibilidad de salirse de la ruta establecida para el búho.

Asimismo, solo podrán solicitar este servicio las mujeres que viajen solas y tendrán que hacerlo cuanto antes, comunicando al conductor dónde se quieren bajar, para que este determine el punto seguro más cercano, ya que no podrá parar en lugares donde, por seguridad, lo prohíbe el código de circulación —como intersecciones, rotondas, pasos de peatones, etcétera—. También se ha determinado que la bajada de la usuaria se realizará por la puerta delantera del bus.

“Nuestra ciudad no es insegura en este sentido, pero se han dado casos, así que todas las medidas preventivas son importantes”, concluyó Torquemada.