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Representantes políticos de todas las instituciones acudieron a la inauguración del piso de Autismo Segovia. / N. LLORENTE
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Autismo Segovia es una de las asociaciones más activas y dinámicas de la ciudad y se caracteriza por poner en marcha iniciativas pioneras destinadas a mejorar la calidad de vida y la inserción social de las personas con Trastorno del Espectro del Autismo (TEA). Si hace unos meses, la presidenta, Susana Guri, explicaba la puesta en marcha de un proyecto de robótica para trabajar con la gente con TEA; esta mañana presentó una vivienda que servirá para la emancipación de las personas que están en la asociación, de modo que puedan dar un paso más en su integración
real en la sociedad.

“Esta es una primera vivienda dentro de la comunidad —explicó Guri—, porque entendemos que tenemos que tener más viviendas de este tipo para que los chavales vivan los 365 días del año, como cualquier otro joven que se quiera emancipar, con las necesidades que cada uno tenga dependiendo del Trastorno del Espectro del Autismo”.

Así, esos pisos “se irán formando en función de las necesidades de cada uno e intentaremos que haya por diferentes barrios, que vivan en el barrio y cuando digo que vivan quiero decir que compartan, que estén en la asociación de vecinos, que participen en las fiestas, que hagan la compra en el barrio, que hagan vida en el barrio… lo que cualquier padre quiere para su hijo cuando se emancipa, exactamente igual”, añadió.

El piso inaugurado hoy está cedido por el Ayuntamiento de Segovia. Se trata de una de las 56 viviendas del bloque situado en la calle Bomberos, número 10, cuya cesión fue aprobada por unanimidad del Consejo de Administración de Evisego. La cesión es gratuita y se renovará anualmente. “La vivienda, de 55 metros cuadrados, cuenta con dos dormitorios, dos cuartos de baño, salón y cocina americana”, explicó la alcaldesa, Clara Luquero, quien añadió que el objetivo del Ayuntamiento con esta cesión es que “las personas que están tuteladas por la asociación y que están desarrollando una actividad con cierta autonomía personal puedan ir desarrollándose, avanzando a ese tipo de vida madura y autónoma”.

En principio, avanzó Guri, se trabajará “un primer programa que será para ocio, lo cual a los padres les va a dar un respiro familiar, que será los fines de semana”. En este primer momento “se van a trabajar todas las habilidades sociales, que sepan cómo compartir un piso, que aprendan a que en un espacio tan pequeño cada uno tiene su espacio y hay que dejar un poco de hueco, que vayan a hacer la compra y hagan la comida… ganar esa autonomía que les permita, en un futuro cercano, que esta sea su vivienda de 365 días”.

Para ello, se harán grupos homogéneos en función de la edad y las necesidades de cada uno de los socios de Autismo Segovia, y también dependiendo de ello se decidirá el número de personas que tienen que estar en el piso tutelando la convivencia.

REIVINDICACIONES Esta vivienda que permitirá la emancipación de la gente con TEA es un paso importante para la asociación, pero “la siguiente parte es un centro de día, que lo necesitamos como el comer, y necesitamos siempre apoyos para el empleo, porque nuestros chicos están creciendo continuamente, hay quienes son unos grandes trabajadores y necesitan trabajar y otros que necesitan ese centro de día para poder seguir avanzando”. Así que “espero que este sea el primer de muchos pisos, que dentro de poco podamos presentar un centro de día y que la gente de Segovia que les pueda dar trabajo venga a vernos”, pidió Guri.

El programa de robótica “es un filón para los chicos”

Autismo Segovia puso en marcha el pasado mes de septiembre un proyecto pionero de robótica, financiado por Bankia. Consiste en trabajar con los chicos mediante la robótica, con Lego y programación informática, de modo que se mejora la atención y se trabajan diversas habilidades de la gente con TEA.

Ese primer proyecto terminó, pero Susana Guri aseguró hoy que “tenemos otro proyecto más de robótica porque queremos robotizar la vivienda. Queremos un par de robots inteligentes para que los chavales puedan valerse por sí mismos en cualquier entorno, lo que pasa es que es muy costoso” y ahora no cuentan con subvención.

Pero eso no será problema, ya que “la robótica a ellos les encanta, les apasiona, y vamos a continuar porque nos hemos dado cuenta de que es un filón para ellos, trabajan muy bien y muy a gusto y se trabajan muchísimas cosas haciendo un robot: la imaginación, la concentración… es increíble como ha funcionado con ellos”.