Archivan el caso de la denuncia por violación a una joven norteamericana

La Audiencia Provincial mantiene que no existen indicios de abusos ni de intimidación

La Audiencia Provincial ha dado carpetazo al caso de la supuesta violación colectiva a una joven norteamericana que habrían ocurrido en la madrugada del 23 de abril del año pasado, y concluye que no aparece justificado el delito que se había denunciado.

El auto judicial al que ha tenido acceso este periódico, respalda la decisión que ya adoptó el Juzgado de Instrucción Número 3 de Segovia, que en diciembre pasado decidió archivar la causa. La joven estadounidense, natural de Minnesota, denunció en la Comisaría de Policía que en un domicilio del centro de la capital, se habrían producido los hechos violentos. Estaban implicados cinco jóvenes segovianos, los cuales debieron prestar declaración judicial, y para los cuales no se solicitaron medidas cautelares.
Entre las pruebas presentadas para examinar lo ocurrido se encontraban algunos vídeos grabados por varios de los participantes en la presunta agresión sexual. Fueron visionadas por la jueza y por la fiscal del caso.

Además, el Juzgado número 3 de Segovia abrió posteriormente una segunda diligencia a raíz de la denuncia de otra joven, amiga de la primera y que habría estado presente en el piso en el que se desarrollaron los hechos denunciados.
La joven estadounidense abandonó España a los pocos días de presentar la denuncia en la Comisaría de Policía.

Ahora, la resolución de la Audiencia Provincial desestima el recurso de apelación interpuesto por la denunciante, tras archivarse el caso en el Juzgado de Instrucción. En los fundamentos de derecho, la Audiencia Provincial dice que de la declaración de la denunciante se desprende que hubo relaciones, pero que no se han encontrado signos de violencia o intimidación. A ello añade que la joven “además de no expresar en ningún momento su desacuerdo expreso a los contactos sexuales, había entrado voluntariamente en reiteradas ocasiones al cuarto” en el que supuestamente ocurrió todo. “Resulta cuando menos extraño que la persona víctima de un abuso o agresión sexual (…) retorne voluntariamente a dicha vivienda hasta en dos ocasiones, y continúe manteniendo encuentros con varios de los jóvenes, en lugar de abandonar definitivamente el lugar”, explica.

Tampoco encuentra el Tribunal que haya contradicciones en las declaraciones de los jóvenes investigados, y subraya que otra testigo que permaneció en su dormitorio esa noche escuchó cómo se mantenían los encuentros, pero no oyó ninguna expresión de negativa.

También se fundamenta la decisión judicial en los análisis de las muestras de sangre y orina de la denunciante para conocer si habría ingerido alguna sustancia estupefaciente. Pero solo se encontraron restos de fármacos del tratamiento médico que le habían pautado en su país.

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