¡Aquí huele mal!

Trabajadores y ciudadanos que acuden al Palacio de las Monas, edificio que alberga varios servicios de la Diputación Provincial, se quejan del olor a aguas residuales del inmueble

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Aquí huele muy mal, piensa cualquier ciudadano que acude al Palacio de las Monas, en la calle San Agustín de Segovia, donde la Diputación Provincial, propietaria del inmueble, dispone de varios servicios. Y los empleados que pasan allí su jornada laboral son los principales perjudicados, por el persistente olor a aguas residuales que sufren a lo largo del día. El problema se dio a conocer en el último pleno provincial, cuando el diputado del grupo socialista, José Antonio Mateo, planteó en el turno de ruegos y preguntas las quejas que le habían manifestado los trabajadores del Palacio de las Monas sobre el mal olor que persiste en el edificio.

El Palacio de las Monas, ubicado a pocos metros de la sede de la Diputación Provincial, fue adquirido en el año 2005 por la Institución al empresario Moisés López Parras, con el fin de centralizar servicios como Recaudación, Deportes y el Patronato Provincial de Turismo, hoy Prodestur. La rehabilitación del Palacio de las Monas fue uno de los grandes proyectos que el equipo de Gobierno de la Diputación, liderado entonces por Javier Santamaría, tenía para esa legislatura. La restauración del inmueble respetó los elementos y ornamentos que el arquitecto Fernández Vega, antiguo propietario, salvaguardó tras el derribo del Palacio del Conde de Bornos, la vieja Casa de las Monas, desaparecido a finales de los años cuarenta. Se trata de los pilares de granito con sus respectivos capiteles que decoran el patio interior, la portada exterior del edificio y el primer tramo de la antigua escalera, donde permanecen los leones de granito que la voz popular ha confundido con monas, quizá por el desgaste de la piedra.

Y hoy, ya en el siglo XXI, los trabajadores del Palacio sufren el “saneamiento irregular” del edificio posterior al inmueble provincial, de viviendas particulares, en dirección a la plaza del Conde Alpuente, por la calle Eulogio Martín Higuera. Según palabras del portavoz del grupo popular, José Luis Sanz Merino, “no es un tema fácil”. “Somos los paganos de un saneamiento irregular de otro edificio que cruza por debajo del Palacio de las Monas, debido a la diferencia de cota entre ambos inmuebles”, apuntó.

La Diputación cree que la única solución existente es la actuación en la red municipal de tuberías, para lo que es necesaria la autorización del Ayuntamiento de Segovia. Sanz Merino comentó que ya se ha contactado con el Consistorio de la capital, y se está a la espera de que se conceda el permiso definitivo para iniciar las obras, que está dispuesta a asumir la propia Institución. “Es una prioridad”, afirmó el portavoz.

Los malos olores se mantienen, según han explicado los propios trabajadores del Palacio, desde hace unos cinco meses, y ha llegado en algunas jornadas a intensificarse cuando las aguas residuales han llegado a los servicios. La situación, desde luego, no es agradable para los cerca de quince trabajadores del Palacio de las Monas, que confían en que tenga una solución lo más rápida y efectiva posible.