El entorno natural del parque estará protegido por el plan de usos aprobado el pasado jueves./ EL ADELANTADO
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El Consejo de Gobierno de la Junta ha aprobado el Decreto que recoge el instrumento para la planificación del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, el Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG), en el ámbito territorial de la Comunidad de Castilla y León. La gestión de este parque nacional corresponde a las comunidades de Madrid y Castilla y León y ambas deben asegurar su gestión integral y garantizar la conservación de sus ecosistemas.

El Parque Nacional ocupa 33.960 hectáreas de la Sierra de Guadarrama en el Sistema Central, macizo montañoso que divide en dos la meseta castellana y separa las cuencas hidrográficas del Duero y el Tajo y las provincias de Segovia y Madrid. La mayor parte de su superficie lo ocupan las cumbres dominadas por los afloramientos rocosos y los pastos y matorrales de altura.

El PRUG elaborado por la Junta de Castilla y León para el territorio de esta Comunidad establece los objetivos de la planificación, los criterios de gestión y la zonificación del parque, recoge la relación de actividades clasificadas como incompatibles y compatibles, y entre éstas las específicamente necesarias para la gestión.

La ganadería extensiva es considerada como un uso tradicional compatible y necesario para la conservación de los hábitats y por ello deberá ser fomentada pero bajo unos criterios ambientales. La necesaria actividad forestal estará sometida, además de a criterios exclusivos de mejora y diversificación de las masas, a todos aquellos preceptos que apoyen al respeto de la flora y la fauna que ya esté instalada en las masas arboladas.

Respecto del ciclismo, el PRUG establece una gran red de caminos donde esta prácticas es compatible sin provocar daños ambientales; en el mismo sentido, se establece una regulación dinámica de la escalada que permitirá utilizar la práctica totalidad de las vías existentes definidas en una detallada cartografía de sectores respetando la nidificación de las aves amenazadas. En el mismo sentido, está permitido el sobrevuelo con aeronaves no impulsadas a motor bajo determinadas condiciones, épocas y zonas.

Respecto de la movilidad, el documento reduce el uso del vehículo privado, promoviendo el transporte público y colectivo. En este sentido, se fomenta la visita guiada al parque evitando masificación, provocando así un desarrollo socioeconómico en la zona bajo los criterios de la sostenibilidad.

El Decreto aprobado establece las directrices para la elaboración de los programas sectoriales de actuación, donde se recogerán las medidas para proteger y conservar los valores naturales y culturales del parque. Finalmente recoge también los parámetros e indicadores que habrán de utilizarse para realizar el seguimiento y la evaluación del estado de conservación del parque nacional y del grado de cumplimiento de los objetivos del parque.

El PRUG se sometió a un amplio proceso de participación e información pública llevado a cabo por técnicos de ambas comunidades y del Organismo Parques Nacionales. Los redactores del documento destacaron en su momento el esfuerzo por ajustarse al complejo marco normativo, con legislación de carácter nacional y de dos autonomías, además de la coexistencia de otras categorías de protección como la Red Natura 2000 y la existencia de unas normas previas que debían servir de base para la redacción del PRUG.

El Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama fue declarado Parque Nacional en junio de 2013 y en el ámbito de Castilla y León acoge 19 términos municipales entre el parque nacional y su zona periférica de protección: Basardilla, Collado Hermoso, El Espinar, Gallegos, La Losa, Navafría, Navas de Riofrío, Ortigosa del Monte, Otero de Herreros, Palazuelos de Eresma, San Ildefonso, Santiuste de Pedraza, Santo Domingo de Pirón, Segovia, Sotosalbos, Torre Val de San Pedro, Torrecaballeros y Trescasas.