Titirimundi-RP-Presentacion
De izquierda a derecha, Francisco Vázquez, Clara Luquero, Mar Sancho, Marián Palma y Pilar Sanz. / KAMARERO
Publicidad

Dice Marián Palma, directora de Titirimundi, que Julio Michel “ha dejado este legado y cada uno tenemos nuestra responsabilidad desde la parcela que le corresponde”. El apoyo económico de las instituciones representadas ayer en la rueda de prensa donde se dio a conocer el programa de la 32ª edición de este Festival Internacional de Títeres de Segovia suma en torno a 267.000 euros, según los datos aportados tanto desde las cuatro administraciones públicas como por la propia organización.

Ayuntamiento de Segovia y Junta de Castilla y León aportan cada una 100.000 euros, y la Diputación Provincial, 35.000, mientras la subvención del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, a través de una convocatoria de ayudas de libre concurrencia no se conocerá hasta el verano, según explicó Palma. El año pasado esta cantidad de la línea de ayudas del INAEM (Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música), dependiente de la Secretaría de Estado de Cultura, ascendió a 32.600 euros, según apuntó la subdelegada del Gobierno, Pilar Sanz.

A estas aportaciones hay que sumar el dinero recaudado en taquilla por los espectáculos en teatros o salas y el patrocinio privado, algo sobre lo que la nueva dirección de Titirimundi comentó que, de cara a próximas ediciones del Festival, “hay en marcha un planteamiento para ampliarlo, intentando incentivarlo y tener así un aval”.

La fórmula ensayada desde este año es que dos empresas han patrocinado a una compañía o un evento puntual. “Es una forma vistosa para ellas y para nosotros puede ser importante, sobre todo para espectáculos de calle, donde no hay venta de entradas ni se obtiene un beneficio económico”, indicó Palma.

Extensiones

El apoyo de la Junta y de la Diputación lleva aparejado la extensión de Titirimundi a Ávila, Arenas de San Pedro, Candeleda, Burgos, León, Salamanca y Zamora y a 31 localidades de la provincia, doblando los municipios de la edición de 2017, como recalcó el presidente de la Diputación, Francisco Vázquez, en la rueda de prensa. La institución provincial también cede algunas sedes, entre las que destaca el Teatro Juan Bravo.

La directora general de Políticas Culturales de la Junta, Mar Sancho, comentó por su parte el gran reto que supone este Festival Internacional, “uno de los grandes en Castilla y León”, apostilló y quiso dejar patente “el respaldo y confianza” en la organización desde el Gobierno autonómico, entre otros motivos “por una trayectoria que merece ese compromiso”. Además de la extensión del festival a otros puntos de Castilla y León comentó también la colaboración con la cesión de espacios como el Palacio de Quintanar o Titiricole.

Sancho y la alcaldesa, Clara Luquero, llamaron la atención sobre la repercusión económica que Titirimundi tiene en la ciudad de Segovia, gracias en parte a esa “simbiosis” entre el patrimonio cultural de la ciudad y el mejor teatro de títeres en sus diferentes manifestaciones, algo que tan bien captó desde un principio su fundador, Julio Michel, fallecido el pasado mes de junio y al que el Festival tributa un merecido homenaje.

La organización recuerda que el presupuesto no crece desde hace cinco años, lo que impide traer espectáculos de gran formato y sus responsables confía en una mayor implicación futura, también desde el sector privado y especialmente desde actividades directamente beneficiadas como la hostelería.

Compartir