Amigos del Patrimonio incide en el respeto debido al Acueducto

La asociación segoviana ha presentado una serie de alegaciones tanto a la ordenanza de protección del entorno del monumento como a la relativa al paisaje urbano

La Asociación Amigos del Patrimonio de Segovia ha presentado una serie de alegaciones dentro de la consulta previa que el Ayuntamiento abrió antes de elaborar la que será Ordenanza municipal de protección del entorno del Acueducto, en la que entiende necesario y urgente extremar no solo su cuidado y conservación “sino llevar a cabo actuaciones dirigidas al respeto que se merece en sí mismo y en su entorno”.
EXCESIVAMENTE FAMILIAR Sus responsables añaden que comparten, en este sentido, los objetivos que el consistorio persigue con esta norma municipal y, entre sus propuestas en materia educativa, consideran imprescindible “ejercer una tarea activa respecto del comportamiento de los ciudadanos en el trato con sus monumentos y en particular respecto al trato excesivamente familiar que se da al Acueducto”. Sostiene Amigos del Patrimonio que es frecuente ver a propios y extraños sentados o recostados o incluso subidos en los pilares, bases y hasta en los arcos del Acueducto en su parte monumental, así como micciones de canes “ante la complacencia o indiferencia de sus dueños”. La asociación afirma que estas acciones causan daño físico al monumento.
VIGILANTE DEL ACUEDUCTO Para contribuir a esa labor educadora sugieren la creación de paneles explicativos, que pueden ser “una buena forma de orientación de la conducta, dar instrucciones sobre pautas de comportamiento correcto”. Además, demandan la creación de la figura del ‘Vigilante del Acueducto’, concebida como la función que desempeñaría una persona de forma permanente, completando la labor de evitar que se lleven a cabo prácticas inadecuadas o perjudiciales con la informativa.
Otra propuesta es la instalación de sensores o analizadores electrónicos permanentes que ofrezcan datos continuos del estado y circunstancias del Acueducto, de forma similar a como se está ensayando en el centro histórico de Ávila.
Como no podía ser de otro modo, la asociación aboga por alejar el tráfico del Acueducto y su entorno y evitar las actuaciones que directa o indirectamente pueden causar daños reales o previsibles, en particular los conciertos con altos decibelios de sonido. Además del posible daño de los decibelios elevados, Amigos del Patrimonio considera que “estas actuaciones, además del ruido, comportan otra serie de acciones que se materializan en la presencia o cercanía de vehículos pesados, vallas y otros elementos que se apoyan en los pilares del Acueducto, así como de espectadores que se apoyan e incluso invaden el propio monumento”.
DERECHO Y DEBER En cuanto a la futura Ordenanza municipal de protección del paisaje urbano, la asociación insiste en que debe orientar “la sensibilidad de los ciudadanos, que habrán de vivir esta condición —el paisaje urbano histórico— como un derecho pero, a la vez, como un deber”. Aprovecha también en su escrito de alegaciones para dar un ‘tirón de orejas’ simbólico a las instituciones públicas “cuyas decisiones evidencian con alta frecuencia falta de sensibilidad y respeto en intervenciones que afean el paisaje urbano”. Se refiere a “la supresión sistemática de aceras, el sembrado indiscriminado de bolardos, contenedores de basura, vidrio, cartón…” y es especialmente crítica con los contenedores soterrados que, a su juicio, afean el paisaje y han sido colocados en muchos casos pegados a monumentos u ocupando la centralidad de plazas, calles y rincones emblemáticos.
Capítulo especial merece para Amigos del Patrimonio el cableado aéreo, por la “proliferación incomprensible y estéticamente insoportable de registros en el pavimento de las vías públicas”. Otros elementos a tener en cuenta son farolas, colores de la iluminación, etc.
FuenteGonzalo Ayuso  SEGOVIA
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