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Medio centenar de trabajadores de Correos se concentró a las puertas de la Subdelegación del Gobierno. / KAMARERO
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El cambio en el Gobierno no ha aplacado las reivindicaciones de los trabajadores de Correos, que volvieron a salir hoy a la calle para exigir a la nueva ministra de Hacienda del Ejecutivo socialista, María Jesús Montero, que firme el decreto acordado y que dejó en el aire su predecesor, Cristóbal Montoro. El paro de dos horas para cada turno convocado por los sindicatos CCOO, UGT, CSIF y Sindicato Libre consiguió un seguimiento del 75 por ciento en la provincia de Segovia —subió hasta el 80 por ciento en toda España, según los datos facilitados por los sindicatos—, lo que fue calificado de “éxito” y pone de manifiesto el descontento que hay en el sector.

Se organizaron también protestas en todas las provincias. En la de Segovia, frente a las puertas de la Subdelegación del Gobierno, se manifestaron unas 50 personas, con consignas como ‘Sánchez escucha Correos está en lucha’, ‘Unos dentro, otros fuera, de Correos ni se acuerdan’ o ‘Fomento, Hacienda, Correos no está en venta’.

Las reivindicaciones siguen siendo las mismas, explicó Nacho García, secretario provincial del Sector Postal de CCOO Segovia, aunque confían en el compromiso adquirido por el nuevo Gobierno, ya que el PSOE en la oposición sí que se mostró a favor de mejorar la situación de Correos.

Pero mientras tanto, los trabajadores seguirán rechazando el recorte de las partidas en los Presupuestos Generales del Estado —de 180 millones de euros en la financiación para la prestación del servicio postal público en 2017 y 2018—; así como la reducción de plantilla que está sufriendo la empresa pública y que en la provincia de Segovia puede suponer la pérdida de unos 40 puestos de trabajo y el cierre de varias oficinas en el entorno rural, a sumar al medio centenar de empleos que se han perdido ya en la última década.

En los últimos años, de hecho, se han suprimido en España 15.000 puestos estructurales y se ha impuesto un modelo de empleo basado en la eventualidad (35% de la plantilla), los tiempos parciales (22% de la plantilla) y contratos de días y horas, critican desde los sindicatos. “Un empleo low cost y unas condiciones laborales cada vez más precarias reguladas en un Convenio y Acuerdo congelados desde hace cuatro años”, lamentan.

Si nada cambia en los próximos meses, seguirán las movilizaciones con la vista puesta en dos huelgas ya marcadas para este año: una de 24 horas en noviembre y otra de 48 horas en diciembre.

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