Varios edificios públicos usarán la biomasa como fuente de energía

El Ayuntamiento prevé ahorrar 22.000 euros al año con la instalación, que financiará el Somacyl, que ha anunciado la licitación del proyecto de obra por valor de 531.000 euros.

8

Diversos edificios públicos de la ciudad de Cantalejo cambiarán su principal fuente de energía por la renovable a base de biomasa.

El proyecto se ha puesto en marcha con el anuncio de licitación de las obras que ha publicado la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente de Castilla y León (Somacyl) S.A. La obra consiste en la ejecución de la instalación, puesta en marcha y mantenimiento de una red de calor con biomasa para abastecer a diversos edificios de la zona próxima a los centros educativos, la residencia de ancianos y los centros deportivos. Todo ello sale a licitación por de 531.224,46 euros la ejecución de la obra y su puesta en marcha; y 97.500 euros para el mantenimiento durante 15 años.

El proyecto contempla la construcción de un pequeño edificio que albergaría la caldera y el almacén del producto forestal, y una red de canalizaciones para llevar el agua caliente a los distintos edificios que calefactar. La pequeña central térmica, de unos 14 metros cuadrados de superficie, se ubicará cerca de la piscina cubierta. Desde ahí partirán las canalizaciones que entroncan con la piscina climatizada, la residencia de ancianos Virgen del Pinar, la residencia de los Hermanos de la Orden San Juan de Dios, el Instituto de Bachillerato Hoces del Duratón, el colegio de Primaria Los Arenales, el Centro Cultural José Rodao y Centro de Recepción de Visitantes, y el pabellón polideportivo. Además, se está pensando en dotar también a la casa-cuartel de la Guardia Civil, que se encuentra en esta zona. En total podrían beneficiarse ocho o nueve edificios públicos, que cambiarían su actual modelo energético por otro más sostenible.

La obra que sale a licitación establece un plazo de ejecución de 20 semanas (cinco meses).

Estudios previos

Previo a todo ello se han analizado los actuales costes y el posible ahorro. De acuerdo con los datos aportados por el alcalde, José Antonio Sanz Martín, y en base a la factura energética de los dos últimos años, el Ayuntamiento ahorraría el 22 por ciento al menos del gasto, lo que supone unos 22.000 euros cada año.

El Ayuntamiento firmará el convenio con la sociedad pública Somacyl con una duración de quince años. En este tiempo, el Ayuntamiento aprovecharía ese ahorro para el pago de la inversión que adelanta la sociedad medioambiental. Posteriormente, ya amortizada, el Ayuntamiento asumiría las instalaciones, o bien, podría dejar que siguiera gestionándolas la sociedad regional.

“El Ayuntamiento no tendrá que anticipar ninguna cantidad económica, pues se amortizará a lo largo de 15 años con el ahorro que ya se ha calculado”, señala el regidor, quien además explica que el proyecto está pensado para abastecer a los edificios próximos para que se pierda la mínima cantidad de calor por la red de agua.

En todo caso no se descarta poder ampliar en un futuro a más centros el suministro.

Alternativas

El acuerdo también prevé que la casi docena de edificios que tendrían el nuevo sistema de calefacción, mantengan las actuales calderas, como sistema alternativo o de seguridad. En algunos casos emplean gasóleo y en otros gas. “Seguirán instaladas y se seguirán manteniendo los actuales sistemas por si es preciso dotar de más energía, o no funcionaran correctamente”, recuerda el alcalde.

Algunos de estos edificios ya cuentan con sistemas energéticos alternativos, aunque de forma complementaria porque resultan insuficientes por sí solos, como es el caso de los paneles solares que se instalaron hace tiempo en la residencia de ancianos, en el instituto de Bachillerato, o en el cuartel de la Guardia Civil

La propia Sociedad de Infraestructuras y Medio Ambiente estima que la eficiencia energética es un aspecto crucial no solo para mejorar la competitividad de cualquier organización, dado que la optimización del consumo energético permite una reducción significativa de costes y un aumento del tiempo de vida útil de los equipos, sino que además, y como consecuencia de un consumo menor de energía, se reducen las emisiones de C02 con lo que esto se traduce en una contribución a la mejora del calentamiento global y, en definitiva, a una contribución al bienestar social.

El hecho de que la comarca de Cantalejo disponga de amplias zonas de pinar también contribuirá a hacer rentable dicha instalación por la utilización de recursos autóctonos, lo que rebajará el coste de abastecimiento de residuos forestales, tanto de pinares como de choperas. Igualmente existen posibilidades de emplear combinados con residuos ganaderos.