Miembros del Consejo Pastoral entregaron en julio unas 4.000 firmas en el Obispado. / kamarero
Miembros del Consejo Pastoral entregaron en julio unas 4.000 firmas en el Obispado. / kamarero
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Valentín Bravo, sacerdote de la parroquia de El Espinar desde hace 31 años, se despedirá de sus feligreses este domingo con una misa, después de que el Obispado de Segovia decidiera hace unos meses su traslado a Cuéllar, a pesar de la oposición que se ha encontrado entre los vecinos. El pasado 18 de julio se registraban cerca de 4.000 firmas en el Obispado de Segovia, recogidas por el Consejo Pastoral, en un nuevo intento de revocar la decisión del obispo de Segovia, que ha provocado indignación entre los espinariegos.
En la carta de despedida, el sacerdote reconoce haber vivido “intensamente” más de 31 años en la localidad, e invita a los vecinos a participar en la eucaristía del próximo domingo 2 de septiembre a las 12 horas. “Le estoy muy agradecido al Señor por estos hermosos años, me llevo el mejor de los regalos: la vida compartida a vuestro lado”, afirma. “He oído hablar de regalos, –continúa la carta– yo no quiero nada para mí, estos años con vosotros me han enriquecido grandemente, pero si pensáis en algún regalo, pensad en Benín, en los niños de la piedra, que tanto me impactaron la primera vez que les visité”. Hay que recordar que Valentín Bravo fue el impulsor de una campaña solidaria con Benin, que todos los años organiza en la provincia de Segovia desde la parroquia de El Espinar. El sacerdote recuerda que está por medio un proyecto educativo, “hacerles una escuela”, y anima a los vecinos a que con sus aportaciones sea una realidad. “Es lo que os puedo decir de corazón. El Señor Jesús seguirá sosteniendo mi vida y las vuestras. Gracias”, concluye la carta.
Los vecinos de El Espinar han llevado a cabo una serie de acciones encaminadas a hacer cambiar de opinión al obispo de Segovia en el traslado de su sacerdote, “porque nos duele en el corazón las formas y maneras que se han tenido en este caso”. “No se puede, no se deben tomar decisiones que afectan a una comunidad cristiana sin escucharla”, criticaban en el escrito presentado junto a las 4.000 firmas.
La parroquia recordaba que el obispo ha comentado en diferentes ocasiones que los seglares son importantes, “pero a la hora de la verdad vemos que es mentira, nos utilizan, no se nos escucha, ni se nos tiene en cuenta”. También señalaban que muchos vecinos de El Espinar han llamado al obispo por teléfono, así como una representación del Consejo Pastoral se ha reunido con el mismo, y se le han enviado muchas cartas, “pero no hemos recibido más que frialdad e imposición”.
“Queremos agradecer de corazón el haber tenido tantos años con nosotros de sacerdote a Valentín Bravo. Donde vaya, porque no se jubila, estamos seguros que llevará a la gente en el corazón, como nos ha llevado y nos sigue llevando a nosotros”, aseguran.

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