Valdevacas de Montejo. José Antonio Santos
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A 103 km. de Segovia y con solo 30 habitantes (2018), en el límite con las provincias de Burgos y Soria, encontramos un pequeño pueblecito, típicamente serrano que, hasta hace unos años se gestionó como Concejo abierto aunque, actualmente el Ayuntamiento se compone de tres miembros, el alcalde y dos concejales, Valdevacas de Montejo.

Este pequeño pueblo, fue fundado por pastores trashumantes en su camino a Soria o Burgos. A su paso por esta zona, se asentaban en estos ‘Valles de Vacas’ que con el tiempo dieron nombre a la localidad. Valdevacas de Montejo, cuenta con un entorno privilegiado, creado por el río Riaza, que fue declarado parque natural como iniciativa del gran naturalista Félix Rodríguez de la Fuente. Este parque natural lo componen los municipios de Montejo de la Vega de la Serrezuela, Maderuelo y Valdevacas de Montejo.

Rodríguez de la Fuente, visitó este lugar en el año 1974 para preparar uno de sus famosos programas de ‘El Hombre y La Tierra’ y, durante su estancia observó que la población de buitres se había reducido de manera muy drástica. En un intento de frenar esta situación, de acuerdo con la población local, propuso la creación de un refugio dirigido a conservar a estas y otras aves rapaces. El experimento salió bien y hoy, gracias al refugio de rapaces, esta zona, alberga una de las mayores colonias de buitres en Europa.

La pequeña localidad ha perdido un importante número de habitantes en los últimos años. A mediados del siglo XX, en Valdevacas de Montejo residían unas 260 personas pero, al entrar en el XXI, el número se redujo hasta alcanzar los 20-22 vecinos que residen actualmente de los 31 habitantes inscritos en el censo.

Añade el alcalde que, casi todos los vecinos de la localidad son pensionistas, salvo las 10-12 personas que trabajan en el albergue de Valdevacas y, solo estos habitantes tienen edades inferiores a los 55 años. Para los vecinos que quedan residiendo en el municipio, la declaración de la Hoces del río Riaza como parque natural, ha sido un dique de contención para evitar que continúe perdiendo población y pueda desaparecer.

Parque Natural de las Hoces del Río Riaza

Es un importante ejemplo de hoces, cañones y, desfiladeros de la Península Ibérica y, un eje en el que se pueden distinguir, a lo largo de su recorrido, tres zonas diferenciadas: Una de ellas se encuentra entre Maderuelo y la Presa de Linares del Arroyo, zona en la que predomina un relieve suave.

Otra entre la Presa y el Arroyo del Casuar, donde el río se encaja formando un cañón de hasta 150 metros de profundidad y, por último, desde este arroyo hasta la localidad de Montejo de la Vega, donde finaliza el cañón y el río transcurre por un valle fértil.

A este espacio natural, le ha sido concedida la Carta Europea de Turismo Sostenible concedida por EUROPARC, federación que agrupa a los espacios naturales protegidos de Europa, por las iniciativas para dinamizar la zona y por la gestión y control de visitas.

Las localidades que forman este Parque: Maderuelo, Montejo de la Vega de la Serrezuela y Valdevacas de Montejo, tienen un importante patrimonio artístico que no siempre se encuentra en buen estado. Además cuentan con un impresionante paisaje formado por un gran número de aves rapaces, entre ellas buitres leonados, junto a bosques de Sabina Albar, en las laderas y zonas escarpadas del cañón. Este árbol es “un auténtico fósil del terciario”.

Patrimonio

El patrimonio de esta localidad perteneciente al Parque Natural de las Hoces del Río Riaza, comienza con la Iglesia de San Cristóbal, un edificio de corte austero, sin adornos, de estilo barroco y con una sola nave. La planta del templo es cuadrada y tiene una torre campanario, adosada en uno de sus laterales.

A principios del siglo XX se construyó un pórtico con cubierta de madera. La Iglesia se ha construido con mampostería y, en las esquinas y zócalos, tiene sillares de piedra. En el interior destaca una pila bautismal de estilo románico, algunos retablos neoclásicos y el retablo mayor, presidido por una imagen de la Inmaculada Concepción en su hornacina central, cuenta también con pinturas del llamado “Maestro de Maello” y una de estilo gótico.

Se construyó a principios del siglo XIX porque la antigua iglesia se encontraba en mal estado a causa de una gran grieta que recorría todo el templo. La grieta y, las humedades en las paredes, hicieron que se tomara la decisión de construir un templo nuevo.

La fuente del Cierzo, situada en la ladera norte del cerro que domina el pueblo. En esta fuente, con varios siglos de antigüedad pues podría haber sido construida en los tiempos de la fundación del pueblo, durante la Edad Media, se han realizado diferentes rehabilitaciones. En su exterior, la fuente tiene una bóveda de cañón.

En cuanto a la arquitectura Tradicional del municipio destaca, frente a otras localidades del entorno, por sus casas de piedra pero, además, el adobe, el pino, el enebro y la teja, son materiales utilizados con mucha frecuencia. Antiguamente, las viviendas tenían dos plantas y en la inferior se guardaba a los animales mientras que en la superior, vivía la familia. En Valdevacas de Montejo, algunas casas tienen corral y pozo.

Las bodegas son habituales por esta zona y hoy, muchas están abandonadas y hundidas pero, aún quedan algunas. Las bodegas tienen, en la parte superior, un “merendero”. Por una gruta se baja a unos 8 metros de profundidad, donde se guardan las cubas. Algunas bodegas tienen “zarceras” o respiraderos para cuando se “mete el mosto”.

Por otro lado, el patrimonio del municipio, está formado por la Casa Consistorial, la Antigua Fragua, el Antiguo Lavadero y, el Espacio Natural que forman las Hoces del Riaza y, la Ermita del Casuar (Ruinas).

Fiestas

Las fiestas principales de este municipio son: el 8 de diciembre, la Inmaculada Concepción o “La Purísima”. El 15 de junio, una fiesta pagana que se celebra por que, tal día como ese, hace muchos años, cayó un “pedrisco” y, desde entonces, los vecinos del pueblo decidieron que se hacía fiesta ese día y, con ese motivo “van a misa y, después, hacen una comida y, no se trabaja ese día.

Para finalizar con el calendario festivo, Valdevacas de Montejo celebra la semana cultural se celebra a primeros de agosto. Las actividades de esta semana cultural son organizadas por la asociación cultural “El Alto”, que pese a los pocos vecinos del pueblo, tiene 330 socios, muchos de ellos son los hijos del pueblo que trabajan y residen en grandes ciudades como Madrid y Barcelona.

Albergue de Valdevacas de Montejo Gredos San Diego es el nombre de la empresa que gestiona el albergue que acoge, durante todo el año, a niños y jóvenes, principalmente, de la comunidad de Madrid, para que vivan una experiencia inolvidable en un lugar único por su paisaje, su fauna y su flora. Está construido en las antiguas escuelas y consta de 7 habitaciones con 75 plazas, aulas de trabajo con medios audiovisuales, comedor y cocina y, un huerto ecológico.

El albergue, proporciona 10 puestos de trabajo en Valdevacas de Montejo, cifra que para una población de 22 vecinos, es más que importante. Además, durante los fines de semana, abre su comedor al público.

Valdevacas de Montejo Hoy

El alcalde de esta pequeña localidad, desde 2015, es Miguel Ángel Sanz Gutiérrez (PP), quien no es nuevo en el ayuntamiento porque, antes de dar el paso y presidir la institución local, ya tuvo responsabilidades como concejal junto la anterior alcaldesa, Ascensión Calleja Benito (PP), durante 28 años. Entonces, el ayuntamiento de Valdevacas de Montejo, se gestionaba como concejo abierto pero ahora, desde el inicio del último periodo municipal, el ayuntamiento se compone de tres concejales.

El alcalde reconoce que gestionar un pueblecito tan pequeño, tiene “muchas dificultades”. A causa de la despoblación, ven recortados los servicios, las carreteras, la sanidad… (Los médicos, dicen que van a venir solo un día a la semana y no dos como hasta ahora y, esto “para las personas mayores que no tienen coche, me asusta mucho”, dice el alcalde). Además, “ en los últimos tiempos… como pertenecemos al parque natural, teníamos más subvenciones pero, ahora con los recortes desde la crisis, cobramos un 20% de lo que cobrábamos, cada dos años” y, “con limosnas no se puede hacer nada”.

En Valdevacas de Montejo también, comenta Miguel Ángel Sanz, “estamos luchando por realizar la concentración parcelaria”. Ha sido denunciada en dos ocasiones pero, “ya ha salido publicada en el BOE y creo que para finales de este año o principios del próximo, se comenzarán a hacer los caminos”.

Receta

Desde Valdevacas de Montejo, un rincón apartado de la provincia, tranquilo y de belleza indudable, la encargada de darnos la receta de hoy ha sido RaKel Jacoste Oca, quien nació lejos, en Barcelona, pero lleva ya 28 años viviendo en esta zona, concretamente en Aranda de Duero . Rakel, ahora reside en la localidad de Valdevacas de Montejo, el pueblo donde nació su marido.

Nos cuenta que la vida en Valdevacas de Montejo transcurre con mucha tranquilidad (algunas veces más de la deseable) pero, su situación es buena porque es la encargada de la cocina del albergue de Valdevacas y, tener trabajo, es un dato fundamental para ella.

Rakel nos cuenta que su principal problema son sus dos hijas, adolescentes y estudiantes que cursan primero de bachiller y segundo de la ESO, en el instituto de Ayllón, que se encuentra a 40 km de Valdevacas de Montejo, lo que supone un traslado diario, de ida y vuelta, importante.

Pero, además de la distancia hasta el instituto, las jóvenes, tienen otro problema: son las únicas de su edad en el pueblo y, por lo tanto, como dice Rakel, “nos tenemos que mover mucho para que socialicen y se diviertan”. En otras palabras, otra consecuencia, no menor, de “La España Vaciada”.

Pollo al Chilindrón
Ingredientes: 1 pollo troceado, ajos, aceite, cebolla, pimento verde y rojo troceados, taquitos de jamón, un vaso de vino blanco y un vaso de agua si se prefiere que salga mayor cantidad de salsa.

Modo de prepararlo: En una cazuela se fríen unos ajos en un poco de aceite. Se retiran los ajos y, en el mismo aceite, se fríen los trozos de pollo. Cuando el pollo está frito, se retira y se reserva. En ese aceite se añaden la cebolla y los pimientos picados, se deja que el sofrito se poche y se añaden los taquitos de jamón.

Después, en una cazuela grande, se junta el pollo frito y el sofrito con el jamón y se añade al guiso un vaso de vino blanco, dejando que cueza todo junto, despacio, para que reduzca y, si es necesario se puede añadir agua. Se rectifica la sal y, estará preparado. La cocinera nos indica que, si queremos más sabor a campo, podemos añadir a este guiso una rama de alguna plata aromática como tomillo o romero.