Los vecinos de estos pueblos afectados recogen el agua embotellada todas las semanas, que los ayuntamientos facilitan gracias al convenio de sequía. / G.H.
Los vecinos de estos pueblos afectados recogen el agua embotellada todas las semanas, que los ayuntamientos facilitan gracias al convenio de sequía. / G.H.
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Unas 1.400 personas de toda la provincia no pueden beber agua del grifo en sus viviendas, debido principalmente al exceso de nitratos que contiene, lo que la hace no apta para el consumo. En estos momentos, dentro del convenio de sequía, en el que participan la Junta de Castilla y León (50%), la Diputación Provincial (25%) y los ayuntamientos (25%), se reparte agua embotellada a seis núcleos de población: Valdesimonte (Cantalejo), Lastras del Pozo, Lastras de Cuéllar, Cabezuela y Balisa y Ochando, ambos dependientes de Santa María la Real de Nieva. Asimismo, durante el verano, por una situación puntual, también se ha distribuido agua en botella en Aguilafuente.

En Cabezuela, con 716 habitantes censados, el suministro de agua fue cortado el pasado 23 de agosto, debido a los altos niveles de nitratos que presentaba. Desde entonces, los vecinos son abastecidos mediante botellas de agua una vez a la semana, hasta que se solucione el problema. La alcaldesa de Cabezuela, Ana Agudíez, explica que se está trabajando en una solución definitiva, para lo que se proyecta un nuevo sondeo tras la realización de un estudio hidrogeológico.

Los vecinos de Lastras de Cuéllar sufren problemas en su agua desde hace años. Antes fueron los niveles de arsénico, que se solucionaron con la instalación de filtros, pero desde principios de este mes los niveles de nitratos también se han disparado. El alcalde, Andrés García, manifiesta que en su día se solicitó ayuda a la Junta y a la Diputación, para construir un ramal que trajera agua al pueblo de las fuentes del río Cega, a 1,5 kilómetros de distancia de la localidad, “pero renunciamos porque era costoso”. Sin embargo, el regidor afirma que “no nos conformamos con parches”. En su opinión, lo mejor sería establecer un sistema de ósmosis inversa.

Los vecinos de Valdesimonte, dependiente del municipio de Cantalejo, sufren este problema desde hace años. “Dependiendo de si es temporada de lluvia o no, los nitratos del acuífero suben o bajan”, señala el alcalde de Cantalejo, Máximo San Macario. “Cuando llegamos al Ayuntamiento —recuerda— se planteó realizar una conducción por gravedad desde el depósito de Cantalejo. Hablamos con la Junta, y entonces nos propusieron otra alternativa, una planta de ionización, para la que el proyecto ya se ha redactado, pero está pendiente de habilitar una partida presupuestaria”. El alcalde confía en que sea en los presupuestos del años que viene, “ya que tenemos un compromiso formal de la Junta”.

Por su parte, los habitantes de Balisa y Ochando son abastecidos con agua embotellada, unos desde el año 2011 y otros desde 2014, según los propios vecinos, que exigen al Ayuntamiento de Santa María la Real de Nieva una solución definitiva para continuar con el desarrollo de sus pueblos.

Fuentes de la Diputación de Segovia explican que la Institución provincial, a través de diferentes líneas de actuación, ha invertido durante el presente año más de 1.300.000 euros en un total de 77 municipios, con el objetivo de garantizar el abastecimiento de agua potable en la provincia. Y añaden las inversiones de la Junta, en materia de depuración de aguas, en municipios como Aldeanueva del Codonal y Valtiendas, entre otros, que han supuesto más de dos millones de euros en plantas de tratamiento en la provincia.
Además, también hay que destacar que la Diputación ha gastado este año 6.000 euros en la compra de agua embotellada, cuando hace cuatro o cinco años pagaba hasta 30.000 euros. En este sentido, subrayan que con las inversiones en diferentes infraestructuras se está bajando el presupuesto para la adquisición de agua.