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Todavía se están recuperando, pero la sonrisa no se les borra de la cara al hablar de estas fiestas de Cuéllar 2018. Desde el nombramiento hasta ahora, una semana después, han vivido una experiencia que solo algunas jóvenes privilegiadas pueden, y aseguran que la han aprovechado al máximo, como era de rigor.

Son cuellaranas, les gusta su villa y quieren vivir aquí, y por eso han querido representar su localidad con todo el orgullo que las cabía en el cuerpo, disfrutando de cada momento. Bonito, único, emocionante, diferente y emocionate son algunos de los adjetivos que usan para describir esta vivencia. El momento que recuerdan con más ilusión, las tres, es el del pregón. Confirman que salir al balcón fue impactante, así lo recuerda Rebeca. Sheyla lo corrobora, pero tiene marcada la suelta en los corrales; “me ha encantado, nunca lo había vivido y junto con la salida al balcón, si hago balance… son sentimientos diferentes pero cosas increíbles”, señala. Para Sandra, casi más que la salida al balcón, fue la llegada a la Plaza Mayor, un espacio que bulle alegría, que es emoción pura una tarde al año. Confrima que la emocionó muchísimo, y que vivir el encierro por el campo ha sido toda una suerte.
Y es que además, estas tres jóvenes han podido ver de cerca el desarrollo de unos encierros casi perfectos, como muchos han calificado. A pesar de su juventud, nunca habían visto un ciclo de encierros tan bueno en años, “tan limpios”. La elección del ganado, su conducción por el campo, el trabajo de los caballistas, el comportamiento en la plaza, todo ha sido digno de mención. Este año se estrenaba la Declaración de Interés Turístico Internacional y a la pregunta de si han estado a la altura, si se ha dado buena imagen, consideran que han sido espectaculares como para ello. “Los encierros y el ganado han estado al nivel”, explicaba Sandra. Quizá algo más de promoción, creen, hubiera dado más a conocer nuestros encierros, pero no es óbice para que todo haya estado a la altura, según su opinión.

Alaban la labor d elos caballistas en especial, y creen que la medida restrictiva está funcionando, aunque para Sandra, las medidas deberían ser otras, con autoridad y potestad sobre el grupo completo, pero sin una prohibición así, con “caballistas visitantes”, o algo parecido.
Ahora que han vivido las fiestas desde dentro, valoran mucho más el trabajo que hay detrás. “Es todo mucho más complicado de lo que parece, lo ves diferente completamente”. Desde el sorteo de los toros hasta la organización del encierro, es algo muy complicado que este año han comprendido mejor al verlo y sentirlo tan cerca.
Sobre ese pregón que tanto las ha marcado, que han vivido de otra manera y que algunos consideran “ha degenerado tanto”, creen que este año el comportamiento ha sido bueno, con los grupos de siempre, “las avalanchas más controladas” y espacio para todos. Sheyla comenta que otros años ha visto el peligro, pero este 2018 le ha parecido más tranquilo, organizado y separado. Además, la norma de no entrar al patio del Ayuntamiento sin camiseta o manchado y respetar el momento de la limonada y las pastas posterior al pregón, se ha conseguido. “Muchos no se mojaron para poder entrar a vernos; con control se ha logrado”, explica la Corregidora.

Respecto a la feria taurina, a la que han asistido cada tarde, creen que el ganado ha tenido muy buen comportamiento, y consideran que quizá “faltaban nombres”. Sandra, que es aficionada a los toros, explicó que Daniel Luque realizó unas faenas “impresionantes”. “Si él hubiera cogido el último toro, podría haber sido indultado, lo hubiera aprovechado muchísimo, porque era un toro eprfecto para torear”, añadió. Sheyla también es aficionada, pero Rebeca no lo era, y comenta que lo ha llevado bien, y que sus amigas le iban explicando qué era cada cosa, el porqué de cada movimiento.

MÁS UNIDAS Aún emocionadas, reconocen que esta experiencia, aunque haya tenido momentos estresantes -en el buen sentido-, las ha unido aún más. Se han divertido, han disfrutado cada momento y no tienen más que recuerdos bonitos. A la siguiente Corregidora y las próximas Damas solo les piden que “aprovechen cada momento, que intenten picar un poquito de todo, asistir a todos los eventos, y que no lo dejen escapar; que aprovechen desde el nombramiento ahsta que acabe”. “Nosotras hemos disfrutado desde el primer momento, y juntas siempre”.
Sheyla, Rebeca y Sandra ya cuentan con un recuerdo imborrable de este 2018 tan especial, que ha dejado huella y que nunca podrán olvidar.