Los habitantes de Riaza tienen su propio léxico. / el adelantado
Los habitantes de Riaza tienen su propio léxico. / el adelantado
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El Palacio Provincial acogerá este jueves 15 de noviembre la presentación del libro ‘El Habla de Riaza’, un estudio léxico de todas aquellas palabras empleadas por los vecinos del lugar y de la zona que lo hacen peculiar y diferente. Diferenciado en tres partes, la autora del trabajo, la filóloga María Herreros, profundiza sobre los vocablos empleados en el pueblo, recoge variantes o adaptaciones que se han hecho de otros y aporta un estudio sobre la disponibilidad léxica de los habitantes, es decir, palabras que surgen en la mente de los hablantes como reacción a un estímulo temático concreto. La obra reúne además dos estudios complementarios sobre los refranes más utilizados y otro que contextualiza el uso del léxico específico en situaciones cotidianas, realizados por Pilar Montero y Víctor Manuel Cerezo, respectivamente.

La alta población inmigrante, el gran porcentaje de vecinos naturales de Riaza que permanecen en la villa, el número de turistas y residentes procedentes de otros lugares y los nacidos que viven en otro lugar fueron ingredientes que resultaron relevantes a la autora para elaborar un estudio sobre si se habían producido variaciones en el habla de la zona.

Con él corroboró que Riaza y también toda la zona disponen de un léxico dialectal exclusivo, que no es compartido de forma estándar en otros lugares. Con ello se puede estar hablando de un habla característica de la villa, que tiene rasgos diferenciadores en aspectos como el uso de determinados vocablos (que son los que compilan y definen en el libro), entonación o prosodia. La autora aclara que tras este estudio no se podría hablar de dialecto, cuyos perfiles son más homogéneos y diferenciados, sino de habla.

Para la investigadora, un estudio como este era necesario para divulgar el acervo y para evitar que se acabara perdiendo. De hecho, en el estudio sociolingüístico que incluye el libro y que se ha realizado a 110 personas de diferentes tramos de edad se observa que en las capas más jóvenes de la sociedad apenas se utilizan las palabras que caracterizan el habla del pueblo. Algo que no ocurre en los estratos de mayor edad.

En cuanto a los estudios complementarios, la obra reúne un apartado de 245 refranes que han sido recogidos y seleccionados directamente del habla de Mercedes Montero.

La publicación la culmina con la evocación que realiza el abogado Víctor Manuel Cerezo sobre la Villa, en la que recuerda las situaciones, entornos y ambientes en los que se utilizaban muchas de las palabras recogidas en la publicación.