Fernando Álvaro, con su bicicleta, contó su experiencia a vecinos y amigos. / L.M.
Fernando Álvaro, con su bicicleta, contó su experiencia a vecinos y amigos. / L.M.
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16.765 kilómetros, 10 octubres, 169 etapas y todas las provincias españolas peninsulares. Este es el resultado de un sueño que el ciclista cantimpalense Fernando Álvaro ha realizado sobre ruedas y que presentó ante los vecinos en el salón cultural de Cantimpalos. A lomos de su bicicleta, Fernando se embarcó en 2008 en una bonita historia de paisajes, carreteras, cultura, esfuerzo, viento, lluvia, sol, y, sobre todo, libertad.
Se marcó el reto de salir en bicicleta cada mes de octubre desde Cantimpalos y llegar hasta un cabo geográfico de España, completando otros diez en periodos vacacionales. Han sido unos 17.000 kilómetros por todas las provincias peninsulares, entre ellas 12 portuguesas, 39 capitales, y un sinfín de datos, poblaciones, sensaciones y vivencias. Los cabos recorridos han sido: Finisterre, Creus, Tarifa, Peñas, San Vicente, Gata, Machichaco, Estaca de Bares, Mayor y de la Nao, así como Lanzarote y Fuerteventura. Dejó para el final el Cabo de la Nao, para hacer un homenaje a su padre Pedro Álvaro, un gran deportista y mejor persona, que tuvo un accidente con la bicicleta. Fue su querido padre quien le reparó y adaptó a Fernando la bicicleta para estos viajes, una bici antigua de montaña, de acero y muy resistente, y cómoda para afrontar este proyecto.
En sus viajes lleva un mapa de carreteras de la Península Ibérica. “La gente me dice que si utilizo GPS, internet… y yo les contesto que el mejor GPS es la gente de cada lugar, que te asesora porque conoce su entorno”, contó Fernando. “Creo —añadió— que se está perdiendo la esencia de esa relación, cosa que yo trato de evitar, pues soy de los que pienso que preguntando se llega a Roma. La constancia para estar en forma y resistir a la dificultad es importante. Se trata de hacer un deporte moderado durante todo el año, participando en pruebas populares de ciclo-turismo, bicicleta de montaña, duatlón, atletismo, y algo de natación. Pienso que es algo al alcance de mucha gente y uno de mis objetivos es transmitir y compartir esta experiencia, para que todo aquel que quiera, lo ponga en práctica haciendo de esto algo de todos”.
Fernando Álvaro recordó que su momento clave para iniciarse en el mundo de la bicicleta fue cuando sus padres le inculcaron el amor por el ciclismo. “Esto es más que un viaje deportivo, pues aglutina cultura, gastronomía y naturaleza. Cada ruta se convierte en una película, donde tú eres un espectador de lujo, así como el espectador principal”. Para el cantimpalense, el recorrido por la península ha sido una gran experiencia relajante y placentera. “Si os sentís orgullosos y afortunados del país donde vivís, salid, recorredlo, disfrutadlo y contadlo, pues la mejor bandera de un nación es su mapa”, concluyó.