Un brillante quinto encierro pone fin al ciclo taurino de la villa

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El quinto y último encierro de las fiestas se desarrolló sin incidentes ni heridos, con todos los novillos de la ganadería de Aguadulce y herederos de José María Aristrain de la Cruz agrupados en todo momento. La salida de los corrales se realizó de forma pausada e incluso las reses se detuvieron durante unos instantes antes de iniciar su marcha. Con tranquilidad y sin prisas, la manada recorrió sin incidentes reseñables el trazado por el campo, hasta su paso por las máquinas y el cruce con la carretera de Cantalejo, sin que se registrara ningún incidente y arropados en todo momento por los caballistas, pudiendo los astados realizar los descansos habituales en diferentes momentos para afrontar con frescura el tramo urbano.

A las 9.33 horas se lanzaba la manada, arropada por los caballistas, mientras un novillo tomaba la delantera, otro le seguía (ambos a gran velocidad) y el resto de los animales accedían unidos, protagonizando una espectacular bajada por la zona del embudo ante el numeroso público presente.En el tramo urbano, hubo bonitas carreras y las reses llegaron agrupadas hasta la plaza, sin incidencias.