Un accidente laboral coloca al Ayuntamiento al borde la ruina

Una trabajadora municipal que quedó herida tras caer a una fosa del cementerio exige una indemnización económica que roza los tres años de presupuesto del Ayuntamiento

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Para fiestas austeras, las de Cobos de Segovia, en honor a la Virgen de los Remedios. Quien quiso ayer, en el arranque de la función, beber un vaso de limonada y comer un pincho tuvo que abonar tres euros. El Ayuntamiento no puede permitirse sufragar esos lujos. No tiene un euro y, además, sabe que lo peor está por llegar.

El motivo de tal situación se encuentra en un suceso esperpéntico, acaecido hace poco más de tres años. El Ayuntamiento de Cobos de Segovia —entidad local menor dependiente de Sangarcía— contrató en verano de 2011, con una subvención de la Junta, a una trabajadora, para labores de limpieza. Pocos días después de su incorporación al puesto recibió el encargo de ir al cementerio a fumigar, para eliminar las malas hierbas. El caso es que la mujer, de gran peso, estimó que la mejor forma de cumplir su misión era ir saltando de tumba en tumba, sin pisar el suelo del camposanto. “A los 120 kilos que debía pesar ella habría que añadir otros 20, de la mochila con el producto químico, por lo que el peso sobre las tumbas sería de unos 140 kilos ”, estimaba ayer el alcalde del pueblo, Javier García.

En un momento dado, ¡zas!, la trabajadora se hundió en una de las fosas del cementerio, de tres pisos, casualmente vacía. El accidente laboral obligó a una complicada operación de rescate. Dado que la mujer se había fracturado los dos tobillos, se requirió la presencia de los bomberos de Segovia, quien en primera instancia no vieron claro cómo acometer la elevación de la herida hasta la superficie. Incluso se solicitó el apoyo de un helicóptero del 112, si bien al final no llegó a intervenir. Felizmente, la trabajadora pudo ser subida a la superficie y, a renglón seguido, atendida por personal sanitario. “El Ayuntamiento tuvo que pagar el rescate, que costó cerca de 1.000 euros”, recuerda ahora el regidor de Cobos de Segovia.

Aunque parecía que la historia llegaba a su término, no había hecho sino empezar. El Ayuntamiento, tal y como reconoció ayer su alcalde, no contaba con un plan de prevención de riesgos laborales… La trabajadora presentó una denuncia contra el Ayuntamiento por el accidente laboral sufrido. El juicio, en Segovia, fue ganado por el Ayuntamiento, pero la mujer no estaba dispuesta a rendirse, así que recurrió. Y el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León dio la razón a la trabajadora, al igual que el Tribunal Supremo. De esta forma, el Ayuntamiento de Cobos de Segovia está ahora pendiente de que un juez determine la cantidad que, en concepto de indemnización, deberá abonar a la mujer. Al parecer, dicha indemnización estaría entre los 50.000 y los 80.000 euros.

Y ahí radica el problema. “Nuestro Ayuntamiento —explicaba ayer el alcalde del pueblo— tiene un presupuesto anual muy bajo, de unos 20.000 euros, y con ese dinero debemos pagar toda la energía, el agua, las fiestas…”

Entre los vecinos de Cobos de Segovia hay “indignación general” por el asunto, ya que se sostiene que el accidente laboral se produjo “por una negligencia” de la trabajadora. Un comunicado remitido a esta Redacción por un grupo de vecinos advierte que ahora el Ayuntamiento “se enfrenta a una posible indemnización que roza los tres años de presupuesto municipal”, lo que, en caso de consumarse, “privaría al pueblo de muchos servicios”. Entre el vecindario, de poco más de 30 personas, ya se ha planteado la posibilidad de vender alguna tierra municipal para hacer frente al pago. Pero esa alternativa perjudica a los ganaderos, que son mayoría en el pueblo.

María Teresa Llorente, portavoz de la asociación de vecinos ‘Virgen de los Remedios’, advierte que “si esos prados municipales son subastados y pasan a manos privadas, los ganaderos ya no podrán llevar allí sus reses a pastar, y por tanto se verán obligados a marcharse del pueblo”. En vista de lo que se avecina, Llorente muestra su “preocupación”, aunque espera que tarde o temprano se pueda llegar a “una solución que no hipoteque el futuro de nuestros hijos”.

Más allá del enfado por la indemnización, en Cobos de Segovia sienta especialmente mal que la trabajadora, de acuerdo a la versión facilitada por los vecinos, “está ahora mismo recibiendo un dinero de la Seguridad Social por no poder trabajar, (pero) sigue ejerciendo su profesión en un establecimiento de la zona y en la iglesia”. Además, aseguran se ha sido vista bailando en una verbena de un pueblo vecino.

“Esta señora —señala la nota de prensa de los vecinos— pretende que el Ayuntamiento pague una indemnización por un error suyo que le costaría al pueblo la ruina y que nos tuviésemos que ir de aquí”. Además, prosigue la acusación de los vecinos, “pretende recibir dinero de la Seguridad Social por invalidez cuando sigue trabajando habitualmente”.

Cobos de Segovia está de fiestas, sí, pero en todas las conversaciones aparece el suceso. Y más de uno reclamará a la Virgen de los Remedios que arbitre una solución que no dañe a nadie.