Las manchas en las fachadas de las viviendas aparecieron en distintas ocasiones. / el adelantado
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Durante varios meses, los vecinos de Codorniz estuvieron indagando sobre algunos actos vandálicos que se producían en el municipio y de cuya autoría hacían numerosas conjeturas.

En este pueblo, de 370 habitantes, se vive tranquilo desde hace años. Pero un día apareció una mancha de grasa en la fachada de una vivienda. La gente empezó a preguntarse por quién habría sido el autor y el motivo. Enseguida surgió la hipótesis de que el dueño de lacasa se hubiera granjeado algún enemigo o sufriera la envidia de otro convecino. Pocos días después las manchas aparecieron en otra vivienda distinta. En los pueblos pequeños siempre relaciones familiares entre muchos vecinos, por lo que se intentó concretar y afinar sobre la autoría de los hechos. a inservible.

En unos casos era aceite lo que se había arrojado, en otros restos de comida y grasa. Más tarde, en la puerta de entrada de otra vivienda apareció arrancada la cortina. También una cortina fue el objetivo del vandalismo otro día, pues el autor o autores la cortaron, dejándol

Lo que estaba ocurriendo comenzó a despistar a los vecinos. Ya no guardaban relación unos hechos con otros. Igualmente estaban afectadas viviendas de miembros del Ayuntamiento, tanto de la oposición como del Equipo de Gobierno, que personas ajenas al Consistorio, residentes y veraneantes. Así hasta 20 casos diferentes.

Finalmente, los vecinos decidieron poner los hechos en manos de la Guardia Civil a través de diversas denuncias.

Los agentes se pusieron manos a la obra y montaron un dispositivo de vigilancia. Se pensó que podrían ser chavales a su regreso de las celebraciones o fiestas del fin de semana. Pero el operativo no dio resultado. Algunos agentes estuvieron escondidos a la espera de poder sorprender a alguien. Las patrullas se relevaban para averiguar a qué hora se producían los daños. Ocurría a horas distintas en lugares diferentes. Pasaban los días y no veían nada extraño. Reconocían a los vecinos que salían de sus casas para ir a trabajar o a pasear. Finalmente, lo comprobaron. No daban crédito. Pero tras muchos descartes comprobaron que una anciana, con un problema psíquico, había sido la autora de las manchas.