El centro ‘La Panera’ registró un pleno absoluto de asistentes por tercer año consecutivo. / el adelantado
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El pasado sábado, 16 de febrero, el salón de actos del centro social ‘La Panera’ de Cabezuela volvió a registrar un pleno de asistentes por tercer año consecutivo. Este año los protagonistas fueron el propietario de la ganadería de Saltillo, Joaquín Moreno de Silva y el emergente torero Noé Gómez del Pilar. Todo ello bajo la batuta, como viene siendo habitual, de Juan José Matute Molinera.

Comenzó el coloquio Joaquín Moreno, quien después de explicar la historia del ganado que reside en sus fincas de Sevilla, desde sus orígenes a finales del siglo XX hasta la actualidad, habló de sus comienzos abriéndose camino por las plazas francesas.

Por su parte, el diestro natural de Parla (Madrid), hizo su presentación comentando cómo su pasión por los toros desde muy niño le hizo vestirse de torero y hacer su debut en público el año 2006, aunque no fue hasta 2010 cuando pudo presentarse como novillero en la Plaza de Toros de Las Ventas (Madrid).

El ganadero, con la sinceridad que le caracteriza, habló abiertamente y sin tapujos de los entresijos de la fiesta actual, de la que opina que “está muy manipulada por las empresas” pero está convencido de que con el tiempo cambiará. Certificó su presencia con novillos en la Plaza de Las Ventas para esta temporada y explicó las características de sus reses, de las que afirmó “si fuese torero, seguramente no torearía mis toros”.

Gómez del Pilar, cuyos triunfos se han dado mayoritariamente en Francia, apeló en varias ocasiones a la suerte para poder llegar a posicionarse entre las principales figuras del toreo español. A su vez, anunció su presencia en la Feria de Ceret, en el país galo, con toros de Saltillo. Como fiel impulsor de la cultura taurina entre los jóvenes comentó que está a favor del ‘bombo’ en la Feria de San Isidro de Madrid, puesto que “tiene mucha aceptación y provoca la venta de muchas entradas”.

La jornada, que comenzó con unas clases de toreo de salón en la plaza del pueblo a cargo de los novilleros segovianos Igor Pereira, Eusebio Fernández y Arévalo de Pablos, finalizó con la entrega de unas placas conmemorativas a los ponentes por parte de los Amigos del Toro de Cabezuela, organizadores del evento. Como colofón, los asistentes disfrutaron de un aperitivo junto con los protagonistas en un ambiente muy cercano.