árbol in memóriam
árbol in memóriam
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La tarde del domingo en Cuéllar contó con un homenaje más, en este caso de manera algo más particular. Rubén G.M. falleció trágicamente en un accidente de tráfico que conmocionó a la villa el pasado mes noviembre. Se dirigía a un taller de jardinería en Hontalbilla, y qué mejor forma de honrarle que con la plantación de un árbol que crezca en su memoria.

Amigos y compañeros asistieron a un emotivo acto en el Parque de la Huerta del Duque. Allí, junto al parque infantil, se concentraron con su familia para conmemorarlo de esta sencilla pero sentida manera. Su madre, emocionada y muy agradecida, quiso que junto a este árbol estuvieran algunos objetos personales del joven y “un poquito de él, para que lo ayude a crecer”. Le dedicó un poema ‘El vuelo de Ícaro’, recordando la anécdota de que ese iba a ser su nombre en un principio. Finalmente fue Rubén, y dejó huella en todas las personas que allí se concentraron, “gracias a él», como expresaron. Otro poema y la melodía de la guitarra de manos de sus amigos ‘Chan’ y ‘Caracol’ precedieron a la plantación del árbol, un acto muy simbólico para Rubén, estrechamente vinculado a la naturaleza.

Ahora el Parque de la Huerta del Duque cuenta entre todos los existentes con un árbol con nombre propio, que ya crece ligado a la tierra donde se encuentran su familia y amigos, y que mantiene el recuerdo de Rubén muy vivo, como lo definen sus amigos; aseguran que siempre estaba ahí, con una sonrisa para todos, y le hubiera gustado “verlos felices”. Así que, de esta sencilla pero original manera, el joven se alzará sobre un árbol que ya ha sido regado con poemas, música, alguna lágrima, recuerdos y el cariño de los muchos que le rodeaban. El Parque de la Huerta del Duque ya goza de la compañía del joven Rubén.