Varios lugares de Turégano. / Jose Antonio Santos.
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Turégano pudo ser repoblado en el año 940 pero no existen referencias sobre esta población hasta pasado el año 1125, cuando la reina Urraca de Castilla donó la población a Pedro de Agén, primer obispo de Segovia. A partir de ese momento, la localidad quedó ligada a la figura del Obispo, quien la convirtió en la cabeza de su Señorío.

En el siglo XV, el obispo de Segovia, Lope de Barrientos, celebró un importante Sínodo Diocesano en la Iglesia de San Miguel pero, es con Juan Arias Dávila, obispo de Segovia durante el periodo 1461 al 1497, cuando se convierte en un lugar privilegiado, desde el punto de vista histórico en Castilla.

Al tener que abandonar Segovia al llegar al trono Enrique IV, el obispo se refugió en su localidad natal, Turégano. Aprovecho para realizar la refortificación de su Castillo tras la Guerra Civil que asoló Castilla desde 1464 a 1468. Desde este lugar participó en la falsificación de la Bula Papal que dispensaba el matrimonio de Isabel y Fernando, Los Reyes Católicos, a quien hizo esperar cuatro días en la Villa hasta que la reina Isabel lo dio paso tras su Proclamación.

Arias Dávila murió en Roma, lugar donde se exilió en 1490 cuando la Inquisición inició investigaciones sobre su origen judío. En 1486, la Inquisición inició un proceso contra sus padres y su abuela materna. Las pruebas eran evidentes y los Reyes Católicos permanecieron neutrales por lo que el obispo se sintió ofendido, desenterró los huesos de sus familiares para que no pudieran ser quemados por la Inquisición y se marchó a Roma. Nunca regresó con vida. Tras su muerte, sus restos regresaron a Segovia y fueron enterrados en la Catedral Vieja, como solicitó en su testamento. (segoguiados.eu)

Su historia continuó pero, en tiempos cercanos a los que hoy vivimos, ocurrieron hechos destacables como que, en septiembre del año 1965 se produjo un incendio que arrasó una buena parte de la localidad. Turégano se encuentra a 34 Km de Segovia y cuenta con varias pedanías: La Cuesta, Alseasaz, Berrocal y Carrascal. www.Turégano.es/historia. www.segoviaturismo.es

Patrimonio

La antigua “Toroda” con ruinas de origen celtibérico y romano del antiguo castro árabe que circunda el hermoso Castillo Medieval, nos aseguran que Turégano fue una importante población.

La localidad de Turégano tiene como núcleo evidente su Castillo que se encuentra en lo alto de un cerro cercano, desde donde se domina toda la Villa, incluyendo su espléndida Plaza Porticada. Este conjunto se ha convertido por su belleza, en una estampa emblemática en la Comunidad de Castilla y León.

El Castillo de Turégano, en el que estuvo preso Antonio Pérez, secretario de Felipe II (1585), es uno de los monumentos más apasionantes de España. La Fortaleza rodea una importante Iglesia Románica de tres naves, uno de los pocos ejemplos que quedan con esta estructura. Este conjunto de Castillo-Iglesia, está considerado BIC (Bien de Interés Cultural) y, fue declarado Monumento Histórico Artístico el 3 de junio de 1931.

De entrada, el cerro en el que se asienta ha sido considerado siempre como fuerte o defensa y, los arévacos, romanos, árabes… así lo consideraron. Cuando la Villa es donada a los obispos, estos construyeron la Iglesia de San Miguel en lo alto del cerro. Un templo con tres naves y una torre sobre el crucero. En la Iglesia se hicieron algunas variaciones en el siglo XIII pero, en la segunda mitad del siglo XV, es cuando se realizará la modificación más importante, la fortaleza rodeó a la Iglesia, ocultándola. Las modificaciones continuaron en el siglo XVI con el frontis de acceso a la Iglesia y las Torres.

En su interior se observa su estructura románica. Las naves laterales se cubren con sus bóvedas originales y, el arco triunfal del ábside principal lleva esculpidas en las columnas grifos, arpías y leones. Los capiteles de las naves muestran imágenes de cestas con hojas y animales pero, hay dos capiteles que destacan por ofrecer motivos muy diferentes, uno muestra una imagen de la Anunciación otro, la imagen de dos leones devorando a dos personajes tendidos en el suelo. Otro de los elementos románicos es la pila bautismal. De gran volumen y con forma de grandes gallones, se asemeja a otra existente en la Iglesia de Sotosalvos.

La Iglesia de San Miguel disponía de dos portadas. Una aún se aprecia entre los torreones del Castillo y es la que da hoy acceso al templo. El otro pórtico está cegado por otro muro del Castillo aunque, desde el interior del templo, se pueden ver algunas arquivoltas y dos capiteles. A la belleza del templo se une la de la Torre, tanto la actual como la construida en el origen, de la que aún quedan restos.

Pero, el elemento más conocido del Patrimonio de Turégano es, sin duda, su Castillo. Esta fortificación se realizó por orden del Obispo de Segovia, Juan Arias Dávila, a partir del 1471 y, de hecho, el escudo de este obispo puede verse en diferentes puntos del Castillo. La obra se inició entonces pero se extendió durante los siglos XV y XVI.

El Castillo tiene planta rectangular, como la Iglesia de San Miguel y por ello, el Castillo de Turégano no dispone, como es habitual, de patio de armas porque este espacio lo ocupa el templo. Lo más llamativo de la fortaleza es el tamaño de su Torre del Homenaje, construida sobre el ábside central y el campanario románico del crucero.

Este Castillo estaba destinado a residencia de los obispos, sus sirvientes y su guardia y, por ello, es todo un laberinto de escaleras y pasillos para que, en caso de ataque desde el exterior, los habitantes pudieran defenderse mejor. m.arteguias.com “Románico en la Comarca del Pirón, en las cercanías de Turégano”.

La Iglesia de Santiago, junto a la Plaza Mayor del pueblo, construida en la alta Edad Media, de cuya época conserva elementos románicos; el Palacio Episcopal de Turégano y, para completar la estampa, la belleza de su Plaza Porticada o “De los Cien Postes” en la que sus soportales se forman con filas de columnas de piedra y madera “. El techo del soportal se forma con el forjado de las casas que existen en su parte superior, apoyado en vigas de madera.

Esta plaza tuvo otra forma, era de mayor tamaño y, contó con un kiosco donde la Banda de Música realizaba sus conciertos. En esta plaza se encuentra el Ayuntamiento que dispone de un reloj que da las horas con diferentes melodías, entre ellas el Himno de Turégano y, no olvidamos que durante las fiestas, se rodea con los famosos “tablaos” para convertirse en un “Coso Taurino” con forma rectangular. Además, este espacio, es utilizado para conciertos bailes, mercados y, todos los eventos que se celebran en la localidad. www.tureweb.com

Otros lugares que merecen una visita en el pueblo son, el Museo Forestal y la Iglesia de San Cristóbal, en La Cuesta, que también ha sido declarada Bien de Interés Cultural (BIC).

Fiestas

Si seguimos un programa cronológico a lo largo del año, la primera fiesta que nos encontramos es la de Santa Águeda con una tradición similar a la que se sigue en el resto de la provincia. Después, en nuestro calendario, aparece la Semana Santa, seguida en esta localidad con gran devoción. Los escenarios principales de los actos de Semana Santa son La Iglesia de Santiago, la Plaza Mayor y el Castillo. Entre las procesiones más destacadas se encuentran la de “La Carrera”, por la mañana y, por la noche, “El Silencio”, iluminada solo por velas y antorchas. Durante el primer fin de semana de julio se celebra la “Fiesta de la Juventud” y, las Fiestas Patronales se celebran el primer fin de semana de septiembre en Honor al Dulce Nombre de María. Para terminar, el fin de semana más cercano al 30 de noviembre se celebra la Feria de San Andrés, feria ganadera en la que se comercia, además, con maquinaria agraria y productos artesanales. Además, no podemos olvidar que el Patrón es Santiago Apóstol y que la fecha del 25 de julio también es fiesta en Turégano .

Turégano Hoy El Alcalde de Turégano desde 2007, Juan Montes Sacristán (PP), comenta que la localidad cuenta hoy con 990 habitantes cuya forma de vida se divide, a partes iguales, entre la ganadería y el sector servicios enfocado al Turismo (Casas y Hoteles Rurales y, restaurantes). Precisamente, las plazas en casas rurales y establecimientos similares existentes en Turégano son 220.

Sobre las obras que el Ayuntamiento de Turégano quiere acometer próximamente, se encuentra la restauración Integral del Castillo. Hasta ahora se han realizado diferentes obras puntuales pero ahora, su objetivo es entrar en el 1,5 % Cultural, que se resolverá en pocas fechas, y acometer esta “gran obra” presupuestada en algo más de 1 millón de euros.

Completar los cambios en las redes de agua con las ayudas de los Planes Provinciales y, completar el arreglo de las aceras de la Plaza Mayor, pues de momento se ha realizado la mitad y este año quieren completar la obra, son algunos de los planes más inmediatos.

Para terminar, el Ayuntamiento de Turégano, para poder contar con una cifra aproximada de visitantes anuales en su localidad, desde hace unos años contabiliza el número de visitantes del Castillo. No son todos, porque no todos los que se acercan a Turégano entran en el monumento pero al menos da una idea y una cifra. En el último recuento, la cifra ha ascendido a 15.000 y, nos comenta el Alcalde, esta cifra ha ido ascendiendo de manera paulatina desde que se realiza este control.

Dónde Dormir

Una localidad tan turística como Turégano, cuenta con muchas y buenas posibilidades a la hora de disfrutar de unos días de descanso que también permitan conocer la zona. Entre las muchas Casas Rurales que se encuentran ubicadas aquí, vamos a poner algunos ejemplos como Casa Mariano, con capacidad para 8 personas. La Carreta Azul, con capacidad para 16 personas. Casas Rurales A Toca, un complejo formado por cinco Casas con diferentes capacidades. La Carrasca, con capacidad para 6-8 personas. La Posada La Casa Vieja, con capacidad para 16 personas. La Fragua de los Álvaro I y II, dos casas construidas aprovechando la antigua fragua de la familia con capacidad para 4 a 10 personas. La Posada del Zaguán, que cuenta con un entorno privilegiado, un lugar de historias y fábulas, con capacidad para 28 personas. Casa Astarloa, con capacidad para 6 personas. Casa Rural Los Halcones, con capacidad para 20 personas, dispone de piscina…. Pero, en la pedanía de La Cuesta, también tenemos algunos ejemplos: Finca Montechico, con capacidad para 6 personas. La Vega, con capacidad para 10 personas. Casa de Paco Martín, con capacidad para 10 personas. El Fresno, con capacidad para 10 personas…

Dónde Comer

Lo mismo ocurre con los restaurantes que podemos encontrar en Turégano. Son muchos y buenos y, entre los muchos que existen, algunos de ellos son: Restaurante Casa Holgueras, Restaurante El Zaguán, Restaurante La Casa Vieja, Restaurante A Toca, Koquus Restaurante, La Antigua Posada, Café Bar Centro…

Recordamos que la gastronomía de esta zona se caracteriza por sus asados, principalmente de cordero lechal, en horno de leña. El bacalao al ajo arriero, plato típico que comenzó a popularizarse en la Feria de San Andrés.

En cuanto a los dulces, destacan en la localidad los Bollos de Manteca, los Periquillos, las Tortas de Chicharrones y las Rosquillas Fritas…

RECETA

En esta ocasión, la receta elegida será uno de los platos estrella de Turégano, “el bacalao al ajo arriero”.

Es un plato que comenzó a popularizarse en la Feria de San Andrés y hoy, el establecimiento que ha adquirido fama por su elaboración, ha sido El Restaurante El Zaguán. Allí encontramos a Mª Carmen Sanz Sacristán quien junto a su cuñada, Begoña Domingo Izquierdo, se encargan de realizar a diario este plato desde hace 21 años cuando su suegra les enseñó.

Comenzaron en el Restaurante El Castillo pero tiempo después crearon el Zaguán. Desde entonces realizan este plato tal y como les enseñaron y, son muchas las personas, del pueblo o no, amantes del bacalao, que no pierden la oportunidad de degustarlo cuando pasan por la Villa.

Bacalao al Ajo Arriero
Ingredientes: Bacalao desalado, agua, laurel, aceite, ajos y pimentón.
Modo de prepararlo: se parte la Bacalada desalada en tres trozos (Oreja, centro y cola) y se pone a hervir con hojas de laurel. Cuando rompe a hervir se deja unos 10 minutos (Los trozos de bacalao suelen ser gruesos) y después, se saca el bacalao, se escurre, se seca un poco y, en una sartén se hace la “fritada”. Se pone el aceite, los ajos y el pimentón y se añade al Bacalao echándolo por encima. Una receta simple pero con un resultado muy especial.