pg 140
Iván Vicente y Morenito de Aranda salen en hombros en la primera de la feria de Cantalejo. / ÁLVARO MZ
Publicidad

Iván Vicente y Morenito de Aranda triunfaron en la primera de la feria taurina de Cantalejo, tras cortar dos orejas cada uno. No pudo acompañarles por la Puerta Grande Fortes que, con un trofeo asegurado, marró a espadas en el segundo. La corrida llevó el sello de Pedrés, un envío de presentación por encima de la categoría de la plaza, con romana, justo de fuerza y raza, y arreglado de cuerna. El coso briquero ocupó un tercio de su localidad.

Abrió plaza un toro negro, hondo, con más caja que cara; que fue aplaudido a su salida de chiqueros. Se estiró Vicente a la verónica, pero el alto peso que marcó en báscula -580- pronto se vio traducido en falta de movilidad. Tras recibir un justo puyazo, el diestro de Soto del Real intentó meterlo en el canasto por el pitón derecho, aunque en su salida del embroque protestó. Aseado y firme estuvo el torero en una faena en la que sobresalió un pase del desprecio. Cerró por manoletinas y, tras un pinchazo, cobró una estocada algo trasera para cortar la primera oreja de la tarde.

Corniveleto, largo de cuello y suelto de carnes fue el negro segundo de su lote, que rápido se ganó los aplausos del respetable. Sin embargo, en breves evidenció su falta de fuerza y se cayó en varias ocasiones. A pesar de quedarse corto el animal, el madrileño le sacó derechazos con gusto y temple aprovechando su noble embestida. Mató a la segunda y se aseguró la Puerta Grande con otro apéndice.

Más fuerte, musculado y proporcionado de caja fue el castaño enmorrillado que hizo segundo. A la verónica lo recibió el de Aranda para después mimarle en varas, pero pronto se vio mermado de la pata izquierda. Esta circunstancia condicionó el tercio de banderillas y el de muleta. La invalidez del astado no dio lugar a lucimiento y el ribereño, pese a su voluntad a la hora de cuidar las alturas, abrevió solventemente. Su labor fue silenciada.

El negro quinto salió rebrincado y rápido perdió las manos. Por ello, Morenito comenzó la faena de muleta con ayudados por alto y prosiguió con muletazos a media altura. Plasmó su sello y personalidad al natural y abierto el compás, con gran calado en la concurrencia. Finalizó de media estocada y dos golpes de verduguillo y la presidencia le concedió dos orejas.

Tirando a veleto, aunque tocado de pitones como sus hermanos, fue el negro tercero. Tras los dos primeros tercios en los que faltó acople, Fortes aprovechó la inercia del toro, brusca y pegando gañafones, por el derecho. Fue al natural y reduciendo distancias cuando la obra encontró sus cotas más altas. Remató de un espadazo atravesado y paseó un trofeo.

El que cerró plaza fue el más feo, pero mantuvo la línea de la corrida. Disposición del malagueño por ambos pitones en una puesta en escena que abrochó en los terrenos de las cercanías. Falló a espadas y se quedó sin acompañar a Vicente y Morenito en su salida en hombros.

Ficha

Plaza de toros de Cantalejo. Primera de la Feria taurina de la Virgen de la Asunción. Un tercio de entrada. Toros de Pedrés, de presentación por encima de la categoría de la plaza, con romana pero justos de fuerza en líneas generales.
Iván Vicente, oreja y oreja tras aviso.
Morenito de Aranda, silencio y dos orejas.
Fortes, oreja y silencio.

Compartir