El sector porcino subraya su papel en el fomento de empleo en los pueblos

Icpor organizó una jornada informativa para desterrar falsos mitos sobre la ganadería

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La empresa Icpor, compañía especializada en integración porcina de cerdo blanco e ibérico desde 2012 y que cuenta con granjas de ibérico en la provincia de Segovia, ha defendido la actividad productiva y sus efectos positivos en el medio rural. Además asegura que apuesta por un modelo de economía circular que permite enlazar diferentes sectores de actividad —agrícola, ganadero e industrial—, generando riqueza y valor añadido en su entorno, creando empleo y fomentando la fijación de población en el medio rural.

Este modelo de negocio se sustenta en tres pilares concretos: promoción de granjas de última generación con las que contribuir a la modernización del porcino; cumplimiento a rajatabla de la normativa vigente, una de las más restrictivas del mundo; y desarrollo sostenible y a largo plazo donde el compromiso con el medio ambiente y el bienestar animal son dos de sus señas de gestión.

Así lo explicó Julián Redondo, gerente de Icpor, en un encuentro con periodistas con motivo del primer ‘Día de la prensa’ organizado por la compañía, en línea con la política de transparencia y de acercamiento a la sociedad. Los periodistas, además, comprobaron in situ este modelo con la visita a una granja de cerdas reproductoras en Cubo de la Solana (Soria).

Según el INE de los 8.124 municipios que hay en España, 1.319 tienen menos de 100 habitantes y el número de municipios de estas características ha incrementado globalmente un 42% desde el año 2000; en Castilla y León ha aumentado cerca de un 55%.

El modelo de desarrollo de Icpor y sus granjas “pueden convivir perfectamente con otras iniciativas para combatir la despoblación del mundo rural. Nuestro modelo de economía circular nos permite generar riqueza, crear empleo y fijar población rural”, explicó el gerente. “A medio plazo, prevemos crear 3.500 empleos, entre directos e indirectos, en el medio rural de Castilla-La Mancha y Castilla y León”, anunció Julián Redondo.

“Las granjas que promovemos incorporan sistemas avanzados de gestión en aspectos como el control de los animales y de las condiciones ambientales de la instalación para garantizar su bienestar; cuentan con soluciones innovadoras y eficientes para racionalizar el consumo de recursos hídricos y energéticos, minimizando su impacto ambiental; su diseño permite una integración perfecta en su entorno e incorporamos las herramientas más avanzadas para favorecer un entorno seguro e inodoro, incluyendo una gestión responsable y sostenible del purín: sin filtraciones y sin olor”, detalló Redondo.

Durante el encuentro, Julián Redondo clarificó conceptos erróneos como que la puesta en marcha de una granja porcina en un municipio supondría una merma para otras actividades como las relacionadas con el turismo o las mal llamadas ‘macrogranjas’, Los datos objetivos desmienten tales afirmaciones.

Lleida tiene el doble de densidad de cerdos que Segovia (181,5 cerdos/km2). De 2013 a 2017, el censo leridano aumentó un +17% hasta superar 4,1 millones de cerdos. En ese mismo periodo, la evolución del turismo en la provincia creció un +21%. Segovia, por su parte, ha experimentado un comportamiento similar. El censo porcino aumentó un +12,4% hasta los 1,2 millones de cerdos. Y eso no ha sido obstáculo para que el número de visitantes a la provincia haya incrementado un +31,2%.