Un grupo numeroso de vecinos llenaron el pequeño salón de plenos del Ayuntamiento de San Martín y Mudrián durante la sesión extraordinaria. /F.D.
Un grupo numeroso de vecinos llenaron el pequeño salón de plenos del Ayuntamiento de San Martín y Mudrián durante la sesión extraordinaria. /F.D.
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Francisco Javier Arranz de Andrés ya es el nuevo alcalde de San Martín y Mudrián, después de que ayer asumiera el cargo al salir adelante la moción de censura contra su compañera de grupo y ex regidora, Josefa Calero, apoyada por cuatro de los siete concejales (dos del Partido Popular y dos del Partido Castellano) que forman la corporación de esta pequeña localidad de 273 habitantes, y rechazada por los otros dos ediles populares y el único concejal del Partido Socialista.

Numerosos vecinos no quisieron perderse un pleno extraordinario, nunca visto en San Martín y Mudrián, y llenaron el salón municipal para asistir a una sesión tensa, en la que interrumpieron con abucheos y gritos de desaprobación en varias ocasiones la intervención de la ex alcaldesa. Entre los presentes se encontraban la anterior regidora de la localidad, Mercedes Fuentetaja; el diputado provincial y alcalde de Chañe, Dionisio García, y el que fuera alcalde de Chatún y diputado provincial, José Martín Sancho.

La sesión, que fue dirigida por un secretario fedatario de la Diputación Provincial, al estar la actual secretaria municipal de baja, comenzó con la formación de la mesa de edad y la lectura de la moción de censura contra Josefa Calero, justificada en el “estancamiento” del Ayuntamiento y en la “falta de libertad de expresión”, entre otras acusaciones. Llegado el momento de la votación, a mano alzada, los concejales Francisco Javier Arranz, Jesús Olmos, Alejandro Plaza y Alicia Arranz mostraron su apoyo, mientras que Josefa Calero, Jesús Escribano y José María Gómez, votaron en contra. Seguidamente Francisco Javier Arranz fue proclamado nuevo alcalde, y jurando su cargo, recibió los aplausos de los vecinos presentes en el pleno.

El regidor entrante explicó que la moción se planteó “por una cuestión de convivencia”, apuntando que durante los dos años y medio de la actual legislatura, “desde la Alcaldía, se han tomado decisiones autoritarias contra vecinos y asociaciones, causando gran malestar”. “Se ha dificultado el acceso a las actividades y servicios que presta el Ayuntamiento. La relación con los trabajadores municipales ha sido pésima, con varias denuncias por despido improcedente y acoso, y también a los concejales de la corporación se nos ha ocultado información y dificultado el acceso a la misma”, señaló Francisco Javier Arranz, quien invitó “a todos” a reflexionar y trabajar “para restablecer cuanto antes la buena vecindad”.

La ex alcaldesa, entre los abucheos de los vecinos, defendió su gestión, y criticó los “actos vandálicos e insultos” hacia su persona. Acusó a los concejales que han planteado la moción de mirar por “sus intereses particulares” y anunció que “llevaré con el mismo orgullo y honor formar parte de la oposición”. “No me temblará el pulso para dar de nuevo traslado de sus golferías y desmanes a la fiscalía anticorrupción, y haré que el peso de la ley caiga sobre quien se ríe y aprovecha del dinero de los ciudadanos, con todo tipo de corruptelas y artimañas”, concluyó, anunciando también la presentación de un recurso para impugnar la moción de censura.

Los concejales del Partido Castellano también argumentaron su apoyo a la moción, como muestra de rechazo a la forma de gobernar de la anterior alcaldesa, “con una capacidad de diálogo nula, gobernando de forma personalista”. Asimismo, se refirieron al “hartazgo de muchos vecinos por su relación de subordinación”, y esperan que la Alcaldía cambien en la forma de gobernar y tomar decisiones.